Madrid |
La curva de la inflación sube un escalón más, lejos de frenar, toca en septiembre la cima del 3%, un nivel que no veíamos desde febrero. La escalada dura ya cuatro meses consecutivos. El Instituto Nacional de Estadística lo atribuye fundamentalmente a los precios de la energía, que crecieron más bajaron el año pasado más que en este. La electricidad subió un 16´8%, un 6´8% los carburantes.
Nuestra inflación está ocho puntos por encima de la de la zona euro, que se coloca en el 2´20%, restando competitividad a nuestras empresas y produciendo una perdida de poder adquisitivo a los consumidores.
El alivio llega de la inflación subyacente, la que excluye la energía y los alimentos frescos, que se modera al 2´4%.
Los alimentos se moderan al 2´7%. Aunque lo que más pesa en la balanza es la bajada del aceite de oliva, un 43´% en el último año. Los expertos, como explica en Onda Cero María Jesús Fernández de Funcas creen que si lo excluyéramos de la medición, la media subiría al 4%.
Los alimentos que más han encarecido son los básicos. Freír un huevo es un 17´9% más caro que hace un año, la carne un 16%. Tomar café nos cuesta un 19% más y un 15% el chocolate. Aunque baja el aceite de oliva, suben el resto de aceites comestibles un 18%. En el lado de las subidas se coloca también en los primeros puesto la recogida de basuras, que se ha disparado un 30% en los últimos doce meses, por la entrada en vigor de las nuevas tasas. La tregua llega de las patatas y los yogures.
La OCU, según apunta en Onda Cero su portavoz Iliana Izverniceanu la inflación sigue fuerte y se resiste a bajar, mermando el poder de compra de los consumidores.
Los expertos, como explica en Onda Cero, Antonio Pedraza del Colegio de Economistas, considera que el repunte del IPC no afectara a la media del año, que estiman, salvo sorpresas, se modere al 2´6%. Ese dato final será el que mida la revalorización de las pensiones el año que viene.