La campaña de la declaración de la renta es un trámite obligatorio que tienen que hacer los trabajadores que cotizan a la Seguridad Social todos los años. Esta semana, además, ha estado en el foco debido a que, por primera vez en la historia las personas que cobren el SMI también tendrán que tributar en el IRPF.
En España, el sistema del IRPF es progresivo y el resultado final de la declaración puede salir a pagar o a devolver, en función de las retenciones y deducciones a las que el trabajador tenga derecho.
Sin embargo, la mayoría de la población desconoce que existe la posibilidad de reducir la carga fiscal mediante la incorporación de gastos que, a priori, a mucha gente no se le ocurriría incorporar en su declaración.
Las dietas relativas a restaurantes y estancias en hoteles o gastos de transporte, el kilometraje de los trabajadores al centro de trabajo o la cuota de autónomos pueden incluirse como gastos deducibles en la declaración.
Las personas que inviertan en startups podrán deducirse el 30% de sus aportaciones siempre que no superen los 60.000 euros. Igualmente, también hay beneficios fiscales para quienes inviertan en Patrimonio Histórico Español o Mundial. El porcentaje es de hasta un 15%.
Existe la posibilidad de deducirte la cuota mensual del gimnasio o los gastos del fisioterapeuta. Si bien hay una serie de requisitos:
En ambas comunidades es necesario conservar las facturas y justificantes de pago que, además servirán para justificar los gastos en caso de inspección.
Esta también depende de cada Comunidad Autónoma, por lo que el contribuyente tendrá que informarse a la hora de realizar su declaración. Si bien, hay algunas que ofrecen deducciones en el alquiler de vivienda en el caso de jóvenes, familias numerosas personas con discapacidad o mayores de 65 años.
Aunque si el contrato de alquiler es anterior al 1 de enero de 2015 y la base imponible es inferior a 24.107,20 euros, también es posible deducirse un 10,05%. Del mismo modo, hay disponibles beneficios fiscales para reformas que busquen la eficiencia energética de los hogares.
Ayudar a una causa benéfica o afiliarse a partidos políticos o sindicatos también permite obtener beneficios ficales. En función del dinero aportado, los contribuyentes pueden deducirse: