Madrid |
Las personas mayores de 65 años cuentan (algo ya contemplado antes del decreto de vivienda) con una importante ventaja fiscal cuando venden su vivienda habitual: la ganancia que obtienen con la operación está exenta de tributar en el IRPF.
Sin embargo, puede surgir un problema cuando una persona mayor abandona su domicilio para trasladarse a una residencia o irse a vivir con familiares y vende la casa tiempo después. El tiempo transcurrido fuera de ese inmueble puede hacer que deje tener la consideración fiscal de vivienda habitual, y por tanto perder esa ventaja fiscal.
El nuevo decreto de vivienda introduce un cambio para estas situaciones.
La nueva regulación establece que, a efectos de esta exención, podrá seguir considerándose vivienda habitual aquella en la que residía una persona mayor de 65 años hasta el momento en el que trasladó su residencia a un centro especializado o al domicilio de un familiar de hasta tercer grado de consanguinidad o afinidad por razón de su edad.
La norma contempla igualmente a las personas en situación de dependencia severa o gran dependencia que tengan que trasladarse por esta circunstancia.
Otra característica importante de la exención para mayores de 65 años es que no obliga a reinvertir el dinero obtenido en la compra de otra vivienda habitual. Si se cumplen los requisitos, la ganancia derivada de la venta de la vivienda habitual puede quedar exenta aunque el dinero se destine a otros fines.
La modificación forma parte del real decreto ley de vivienda publicado en el Boletín Oficial del Estado tras su aprobación por el Consejo de Ministros. El texto deberá ser convalidado por el Congreso para mantener su vigencia.