Vicky Luengo, sobre el rodaje de 'Reina roja 2: Loba Negra': "Fue un rodaje especialmente cansado pero bonito, de reencontrarse con la familia de la serie"
La actriz pasa por los micrófonos de Más de Uno para hablar con Carlos Alsina de sus últimos trabajos, de la segunda temporada de Reina Roja, de El ser querido, de su próximo estreno teatral y de su primera película francesa.
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Madrid |
Carlos Alsina recibe a Vicky Luengo en Más de Uno para repasar una etapa especialmente intensa de su carrera. La actriz protagoniza la segunda temporada de Reina Roja, basada en la trilogía de novelas de Juan Gómez-Jurado, y participa en 'El ser querido', la película dirigida por Rodrigo Sorogoyen.
La conversación también sirve para conocer sus próximos proyectos. Luengo prepara 'Un drama romántico', una obra de Lucía Carvajal que interpreta junto a Marina Salas, y cuenta que este verano rodó su primera película francesa, Leones de las Nieves de Granada.
Durante la entrevista, la actriz habla de los rodajes, de la relación con sus compañeros, de la dificultad de interpretar en condiciones poco habituales, de su forma de memorizar los textos y de cómo vive la popularidad. También explica por qué decidió no leer apenas las críticas de 'El ser querido' y comparte una experiencia con una pareja que le agradeció el impacto que tuvo la película en su vida.
Vicky Luengo vuelve a Reina Roja con más seguridad
La conversación comienza con Loba Negra, la segunda novela de la trilogía de Juan Gómez-Jurado que llega a la pantalla como segunda temporada de Reina Roja. Luengo interpreta de nuevo a Antonia Scott, un personaje que ya conoce después del trabajo de la primera temporada.
La actriz reconoce que la segunda entrega resulta más sencilla desde el punto de vista interpretativo. La primera temporada le exige encontrar al personaje y trasladar a una figura procedente de las novelas a un terreno realista. En la segunda, en cambio, Luengo ya comprende quién es Antonia y cómo interpretarla.
Además, confirma que la tercera temporada de Reina Roja ya está rodada. La actriz explica que el equipo termina así su recorrido en la serie y describe como muy bonito tanto el trabajo como la despedida.
Su relación con Hovik Keuchkerian ocupa también parte de la conversación. Luengo explica que tantas horas de trabajo generan una relación de gran intimidad entre los actores. En el caso de Reina Roja, el rodaje en Fuengirola aumenta todavía más esa convivencia porque el equipo comparte hoteles, desayunos, cenas y buena parte de su tiempo fuera del set.
La actriz asegura que con Hovik llega a conocer incluso su estado de ánimo antes de que él diga una palabra. Para ella, compartir tantas horas durante una serie o una película crea vínculos que convierten a los compañeros de trabajo en una especie de familia.
El frío de los rodajes y los trucos para evitar el vaho
Luengo también recuerda las condiciones de rodaje de Reina Roja. Cuenta que grabó en El Espinar y que pasó mucho frío, algo especialmente complicado porque se reconoce como una persona muy friolera. La actriz revela incluso un curioso recurso que utiliza la producción cinematográfica para evitar que el frío resulte visible en pantalla: meter un pequeño cubito de hielo en la boca para impedir que salga vaho.
"Yo he llegado a meterme cubitos en la boca para que no me salga vaho", explica.
El comentario provoca las bromas de Alsina sobre las dificultades de rodar escenas en condiciones meteorológicas que no coinciden con las que aparecen en la ficción. Luengo coincide con él y admite que tampoco entiende esa forma de organizar los rodajes.
El reencuentro con el equipo convierte los rodajes en algo familiar
La actriz define el rodaje de Reina Roja como especialmente cansado, aunque también bonito. Para Luengo, regresar junto a un equipo con el que comparte tantas horas supone reencontrarse con una familia.
"Fue un rodaje especialmente cansado pero bonito, de reencontrarse con la familia de la serie", afirma.
La intérprete destaca que esa familia no está formada únicamente por los actores. También incluye a todas las personas que trabajan detrás de las cámaras y que participan durante meses en la construcción de una serie.
El ser querido y el regalo de rodar con cámaras escondidas
Otro de los grandes asuntos de la entrevista es 'El ser querido', la película de Rodrigo Sorogoyen. Alsina recuerda la particular forma de trabajar del director, que coloca las cámaras y al equipo técnico ocultos para que los intérpretes no perciban que están dentro de un rodaje.
Luengo considera que esa experiencia resulta extraordinaria para una actriz. En lugar de encontrarse rodeada de focos, cámaras y técnicos, entra en un espacio que reproduce las condiciones de la vida cotidiana.
"Fue muy raro, pero a mí me parece el mejor regalo que me han hecho nunca en la vida, en mi profesión", asegura.
Para ella, actuar consiste precisamente en intentar acercar el trabajo a la vida. Por eso considera un regalo disponer de unas condiciones que facilitan ese objetivo.
La experiencia también genera vértigo. Luengo describe el trabajo como "un salto al vacío" porque no recibe indicaciones constantes que le confirmen si una mirada o una acción funcionan. Aun así, encuentra una ventaja importante: conoce a Rodrigo Sorogoyen después de trabajar con él y entiende mejor qué busca como director.
La actriz también recuerda que trabajó junto a Javier Bardem, una circunstancia que aumenta sus nervios. Según explica, Sorogoyen le cuenta que él también siente nervios, pero Luengo responde que existe una diferencia importante: ella actúa junto a Javier Bardem.
Una película que conecta con la vida de los espectadores
Luengo explica que lee habitualmente lo que se publica sobre sus trabajos, pero en el caso de 'El ser querido' decide leer muy poco. La película ocupa un lugar especialmente importante para ella y prefiere vivir el estreno sin condicionar su experiencia por las opiniones externas.
"Me gusta tanto la peli y estoy tan convencida de la película que no quiero saber si a la gente no le ha gustado", señala.
La actriz sitúa el objetivo de la película en contar la historia y no en conseguir una determinada recepción. Para ella, las opiniones sobre una obra dependen también de las experiencias personales de cada espectador.
Ese planteamiento adquiere todavía más fuerza cuando recuerda un encuentro en San Sebastián. Una pareja se acerca a ella y le ofrece invitarla a tomar algo como agradecimiento por lo que la película les aporta. El hombre explica que lleva 13 años sin ver a su hija y que la película le permite volver a conectar con ella.
Luengo considera que esa experiencia representa precisamente el motivo por el que participa en la película. Por eso prefiere quedarse con ese tipo de testimonios antes que con las críticas positivas o negativas.
Rodrigo Sorogoyen e Isabel Peña dejan espacio al espectador
La conversación entra también en la forma de contar El ser querido. Alsina destaca que la película no ofrece un desenlace completamente cerrado y que Sorogoyen apuesta por dejar parte de la historia en la cabeza de quien la ve. Luengo coincide con esa lectura y explica que Rodrigo Sorogoyen e Isabel Peña no sienten la necesidad de decir al espectador qué debe sentir.
"Yo te propongo una vida, te propongo un cacho de vida y tú aquí, a ver qué te hace, qué te hace sentir esto y qué piensas tú", explica.
Para la actriz, esa forma de narrar permite que cada espectador complete la historia. La vida de los personajes continúa aunque la película termine, igual que continúa la vida de las personas después de cada experiencia.
Durante este tramo de la conversación aparece incluso Steven Spielberg y su película sobre extraterrestres. Luengo reconoce que no la ve y confía en el criterio de Alsina cuando este compara ambas películas.
Un drama romántico, su próximo reto sobre las tablas
Después de 'Reina Roja' y 'El ser querido', Luengo prepara un nuevo desafío en el teatro. La actriz participa en 'Un drama romántico', una obra de Lucía Carvajal que se estrena en el Teatre Lliure de Barcelona en febrero y llega después al Centro Dramático Nacional de Madrid.
Luengo comparte escenario con Marina Salas y otros intérpretes todavía por confirmar. La actriz explica que acepta participar en la obra incluso antes de leer el texto porque confía plenamente en Lucía Carvajal, a quien considera una de las mejores dramaturgas y directoras del teatro actual.
También destaca su amistad con Marina Salas y la admiración profesional que siente por ella.
Cuando finalmente lee la obra, Luengo queda entusiasmada. La función aborda el amor, el compromiso para toda la vida y la posibilidad de prometer amor eterno en la actualidad. También trata la relación entre clase social y relaciones románticas.
"Es una obra increíble. Va a ser increíble", afirma.
La actriz destaca además la combinación de comedia y profundidad, dos elementos que le producen especial ilusión.
Así memoriza Vicky Luengo sus textos
Alsina pregunta a Luengo por su método para memorizar. La actriz explica que utiliza una técnica muy parecida a la de Irene Escolar: caminar mientras estudia.
"Si me quedo en casa no puedo memorizar, es imposible", cuenta.
Luengo reconoce que al principio utiliza el teléfono como excusa para que las personas que la ven por la calle no piensen que está hablando sola. Ahora ya no le preocupa y camina mientras repite los textos en voz alta. La actriz explica también que la primera lectura de una obra resulta complicada porque el intérprete puede concentrarse demasiado en sí mismo. Reconoce que todos tienen ego y que cada persona lo gestiona mejor o peor.
Después de leer por primera vez pensando en sus propias frases, Luengo consigue cambiar el enfoque y leer la obra como un conjunto. Así descubre la historia que quiere contar junto al resto del equipo.
La popularidad no cambia su vida cotidiana
La actriz asegura que no se siente especialmente popular. Explica que por la calle no percibe un cambio radical y que las personas que se acercan a ella suelen hacerlo con mucho respeto para decirle que les gusta su trabajo.
"No me siento muy popular, la verdad", afirma.
Luengo considera que puede llevar su vida con normalidad y reconoce que la situación de otros compañeros resulta diferente. En su caso, no siente que la popularidad resulte excesiva ni que le impida hacer su vida cotidiana.
El cansancio de promocionar sus propios trabajos
Uno de los momentos más personales de la entrevista llega cuando Luengo habla de la promoción. La actriz reconoce que el volumen de entrevistas la sobrepasa y que llega a cansarse de hablar de sí misma.
"Yo lo que pasa es que estoy harta de mí misma, la verdad", confiesa.
La actriz explica que siente que repite las mismas historias una y otra vez. Lo que una persona cuenta normalmente a familiares, amigos o compañeros pasa, durante una campaña de promoción, a contarse ante periodistas y medios de comunicación de toda España.
"Estoy harta de hablar de mí, sabes?", resume.
Al mismo tiempo, Luengo reconoce que la promoción resulta necesaria. Explica que los periodistas ayudan a que los trabajos de los actores lleguen a más personas y dimensionan sus proyectos.
Alsina también defiende la necesidad de limitar la cantidad de promoción para evitar que los intérpretes terminen saturados.
Una solución para no repetir siempre las mismas historias
La conversación termina con una propuesta en tono humorístico. Alsina anima a Luengo a mejorar cada vez sus anécdotas y añadir nuevos elementos a las historias que cuenta en las entrevistas.
La actriz recuerda que escucha a un actor hablar de la posibilidad de inventar historias para no repetir siempre las mismas. La idea le parece divertida y decide planteársela para futuras entrevistas.
"Cuando venga la siguiente, tendréis que descubrir cuál es la mentira de todo lo que os cuento", bromea.