EN JULIA EN LA ONDA

Miren Arzalluz, directora del Guggenheim, sobre el traslado del Guernica: "La política y el arte no se pueden separar"

Miren Arzalluz es historiadora del Arte, experta en moda y doctora en Historia fue la directora del Museo de la Moda de París durante siete años y directora del Museo Guggenheim Bilbao desde hace un año.

Nerea Pardillo

Madrid |

Miren Arzalluz, directora del museo Guggenheim de Bilbao, doctora en Historia del Arte y experta en moda ha pasado por los micrófonos de Julia en la Onda, en una de las pocas entrevistas que ha concedido. Preguntada sobre el traslado del Guernica del Museo Reina Sofía a Euskadi ha mostrado "absoluto respeto" hacia los informes de los técnicos que han desaconsejado su traslado, pero ha indicado que "la política y el arte no se pueden separar".

Ha recordado que el Guernica está inspirado en un "contexto muy concreto" y que hay que valorar "más allá de la cuestión técnica; explorar si existe la posibilidad que técnicamente permita hacer un traslado de esas características".

¿Es posible ignorar la moda?

Su interés por la moda va de la mano con la Historia, porque siempre le han interesado los hallazgos arqueológicos de joyas y tejidos. "El vestir y el adorno es algo que siempre me atrapó", ha confesado, al tiempo que ha comentado que al estudiar no pudo especializarse en ello.

¿Realmente importa tanto el vestuario? Aunque la experta ha declarado que "cada uno haga lo que quiera", sí ha criticado a aquellos que ven la moda como algo "frívolo" y adoptan una posición de superioridad para hacer que no les importa. Además, ha ironizado con que el hecho de decidir la ropa de por la mañana ya es un signo de no ignorar esta cuestión. "Nunca hay nadie que ignora completamente este tipo de cuestiones".

La moda es el reflejo de la sociedad, del cambio, de la evolución. Por eso, teniendo en cuenta el panorama actual, Arzalluz ha señalado que cada vez hay "fronteras más porosas entre los diferentes estilos". A su juicio, es una forma de "libertad" y de no entrar en un canon específico. Además, es algo que está muy relacionado con las redes sociales, que se articulan en torno a la imagen y hacen "que sea más difícil clasificar a nadie en ningún sitio".

La gran renuncia masculina en la moda

No deja de ser curioso, tal y como ha expuesto Julia Otero, que la gente busque esa libertad en momentos que está muy amenazada. Según la directora del Guggenheim tiene una explicación que ya se ve, incluso, desde el siglo XVIII, porque la moda femenina ha evolucionado de forma "mucho más elaborada". Es lo que se conoce en la historia de la moda como la gran renuncia masculina en la que se conforma el traje masculino y los hombres se niegan a sí mismos los adornos.

"Sin embargo, las mujeres no se privan de seguir desarrollando todo tipo de estilos y en ese ámbito es en el que encuentran la libertad de expresarse que no tienen en ningún otro ámbito de la sociedad; es un escape, una capacidad de expresarse y liberarse de algunos convencionalismos", ha expresado.

Su etapa en el museo de la Moda de París, la primera directora no francesa

Durante siete años fue directora del Museo de la Moda de París. Fue la primera directora no francesa de este museo, algo que "no fue fácil", pero que tuvo cosas muy positivas, a nivel personal y profesional. No hablaba francés, lo que hace que la gesta sea mucho más histórica.

Durante esa etapa tuvo que lidiar con las protestas sindicales. De hecho, en ese momento el museo estaba en obras y los piquetes en las calles robaron material de obra. Si bien, afortunadamente "todo salió bien".

Ahora dirige el museo Guggenheim y, por el momento, no ha recibido prejuicios, aunque cuando pensó acerca de dar el paso, Arzalluz ha reconocido que "temía que pudiera haber críticas por mi especialidad". "Es de una visión muy corta" pensar que alguien con esta formación no puede dirigir un museo, ha criticado.

Cuando estudiaba, vio en primera persona las obras del museo, por lo que ahora ser la directora es algo "muy emotivo". Ha recordado que cuando empezó a construirse el museo, desde muchos sectores de la sociedad había "una grandísima oposición", aunque ahora eso ha cambiado porque ha transformado por completo la ciudad.

Con Donald Trump todos los días desayunamos con un nuevo despropósito"

Preguntada por cuál va a ser su sello durante su etapa como directora, Arzalluz ha tirado de humildad, porque considera que lo importante es "construir colectivamente" y ha puesto en valor el equipo de trabajadores del museo, la cantidad de visitantes, la autofinanciación...

Aunque sí se ha mostrado más sensible hacia cuestiones como la "interdisciplinariedad", algo que quiere seguir desarrollando en el museo con próximas exposiciones relacionadas con el compromiso de la diversidad de género o la diversidad étnica.

Cuando ganó Donald Trump las elecciones de Estados Unidos, Miren estaba justo allí. Ha asegurado que se podía "intuir la catástrofe" que su victoria podía suponer, "pero no su escala. Todos los días desayunamos con un nuevo despropósito", ha lamentado, algo que no solo se aplica al arte, sino a todos los ámbitos.