Mariano Peña confiesa en Onda Cero que "nunca" ha pensado en jubilarse: "Me moriré con las botas puestas"
El actor ha presentado en Por fin la nueva obra de teatro que protagoniza, 'Los del camping', sobre los abuelos que están hartos de cuidar a los nietos y quieren disfrutar de la jubilación.
Madrid |
El actor de teatro y televisión Mariano Peña ha pasado por los micrófonos de Por fin para presentar la obra de teatro 'Los del camping'. Mariano encarna a Pepe, que cumple 70 años, y anuncia que se jubila. Su mujer, Lola, dice que no quiere seguir cuidando de los nietos, pero no tienen en cuenta que su hija va a presentarse en el camping con la intención de dejárselos todo el verano.
La obra se estrena el próximo 2 de julio en el Teatro Fígaro, de Madrid, hasta el 9 de agosto, por lo que están con los últimos ensayos para que todo salga perfecto. El actor ha confesado que lo que más le ha atraído es que es "una comedia ácida sobre temas actuales que te hace pensar", además está "magníficamente escrita".
El "síndrome del abuelo esclavo"
A nivel personal, nunca se ha planteado jubilarse, porque le gusta "mucho" su profesión. "Hasta que la memoria no me juegue una mala pasada...", ha comentado en Onda Cero. "Me moriré con las botas puestas en lo alto de las tablas", ha añadido.
El sentimiento de culpa está muy presente en toda la obra y, sobre todo, "el síndrome del abuelo esclavo", básicamente, los abuelos que se debaten "entre el cariño a sus hijos y nietos y las ganas de pasárselo bien" después de toda la vida trabajando, ha explicado Mariano.
Las mentiras piadosas en la vida real
El conflicto de la obra surge cuando Lola dice que no quiere seguir cuidando de los nietos. A partir de ahí "se desata todo", en palabras del actor, y salen a la luz "medias verdades, medias mentiras, lo que se ha ocultado...". Por eso, las mentiras piadosas ocupan un lugar importante a lo largo de toda la historia, pero "acaban explotando de la peor manera".
En este sentido, preguntado por esta cuestión en la vida real, Peña ha confesado que es "partidario" de las mentiras piadosas, pero que "hay que tener cuidado porque a veces la mentira se va convirtiendo en una bola que no hay quien pare".
Otro tema que se trata en la obra es el de "hacerse mayor sin dramatismos" o el miedo a la muerte, un miedo que el actor ha dicho que siente, porque después de pasar de los 60 "está a la vuelta de la esquina".
El doblaje, su otra pasión
El doblaje también ha estado muy presente en la carrera de Mariano Peña. Después de acabar sus estudios de Arte Dramático, se vio sin nada, y no quería opositar para ser profesor de dibujo o de interpretación. La apertura de Canal Sur le vino como agua de mayo, porque llegaron muchos estudios "amparados en la esperanza de que iba a haber mucho doblaje".
Entonces, se inauguró una escuela de doblaje en Andalucía. "Es un trabajo muy ingrato, muy a la sombra" ha lamentado el actor, alegando que la gente cuando ve una película o serie no tiene en cuenta quién está detrás.