Agencias | Nerea Pardillo
Madrid |
El actor Javier Bardem ha hecho historia al convertirse en el primer español en dejar sus huellas en el histórico Teatro Chino de Hollywood, en una ceremonia en la que se ha mostrado muy agradecido por este reconocimiento y en la que ha reivindicado el legado artístico de su familia.
"Me emociona por el apellido Bardem, que es un apellido que lleva mucho tiempo en esta profesión. Yo soy nada más que un representante de ese apellido", ha dicho en declaraciones a EFE el actor después de haber impreso sus manos, sus pies, su firma y hasta su nariz en el cemento.
El actor lleva el apellido de su madre, Pilar Bardem, a quien ha descrito como la persona "más importante" en su formación y de la que ha aprendido a levantar la voz por las causas en las que creía. "La lección más importante que aprendí de ella es que nunca renuncies a tu voz ante la injusticia ni ante quienes no suelen ser escuchados", ha confesado, al tiempo que ha vuelto a denunciar el genocidio en Gaza y la violencia en Cisjordania.
Al plasmar sus huellas, Bardem se mostró especialmente bromista: mientras hundía las manos en el cemento fresco apoyado sobre las rodillas, imitó el mugido de una vaca, ladró como un perro e incluso bromeó con que estaba a punto de orinarse como uno de ellos.
En la ceremonia también han estado presentes sus hijos, Leo y Luna Encinas Cruz. Aunque Penélope Cruz ha estado ausente, Bardem ha querido incluirla en el homenaje y le ha dedicado unas palabras de agradecimiento.
El actor ya había sido homenajeado en el bulevar de Hollywood en 2012 cuando recibió su estrella en el Paseo de la Fama, justo un día antes del estreno en Estados Unidos de la película de James Bond 'Skyfall'.