Charo López, sobre Gonzalo Suárez: "Mi vida iba para en otra dirección, hasta que le encontré y me propuso ser actriz"
La actriz recuerda al director tras su fallecimiento y cuenta cómo le cambió el rumbo de su vida al proponerle interpretar a Ana Carmona en "Ditirambo". La actriz también recuerda su particular manera de dirigir, su sentido del humor y el corto que ambos todavía tenían pendiente.
Charo López está a punto de salir hacia el tanatorio para despedir a Gonzalo Suárez, con quien mantenía una amistad y una relación profesional que marcó buena parte de su trayectoria. La actriz cuenta que le debe mucho al director porque, cuando su vida se encamina hacia la enseñanza, él aparece y le propone convertirse en actriz.
"Mi vida iba para en otra dirección, me preparaba para otras cosas, hasta que le encontré y me propuso ser actriz y darme el personaje de Ana Carmona en Ditirambo", recuerda.
Desde entonces, la actriz que destacó por sus papeles en 'La Colmena' de Mario Camus o 'Kika' de Pedro Almodóvar, trabajó mucho con Gonzalo Suárez, se hizo muy amiga de él y compartió con el director una relación marcada también por el humor.
"El sentido del humor, cosa que a mí me iba maravilloso"
Alsina recuerda que quienes trabajan con Gonzalo Suárez también pasan mucho tiempo con él fuera del trabajo, especialmente por su afición a conversar. Charo López destaca precisamente esa faceta y, sobre todo, su sentido del humor.
"Sí era muy destroyer", explica la actriz. Para ella, estar con Gonzalo Suárez supone también disfrutar de una persona con una gran vis cómica.
"De repente ayer, un poco más tarde, hasta ahora, un poco más tarde, me dieron la noticia."
Charo López recibió la noticia poco después y se prepara para acudir al tanatorio. El recuerdo del director aparece ligado a esos momentos compartidos y a una manera de relacionarse en la que el humor ocupa un lugar central.
"Siempre jugaba a la contra"
La actriz también recuerda cómo trabaja Gonzalo Suárez como director. Su método consiste en indicarle una secuencia, dejar que la interprete y después decirle que no hizo nada de lo que le pidió.
"Charo, no has hecho nada de lo que te he dicho", le decía después de una toma mientras ella le aseguraba que lo había hecho todo.
Entonces volvían a repetir. Una y otra vez, hasta que Charo López consigue encontrar aquello que el director busca.
"Hasta que dabas con la tecla que él quería y decía: Bueno, no se repite más. ¡Corten!"
La actriz cuenta que esa dinámica se mantuvo siempre acompañada por el humor. Incluso cuando ella termina una secuencia convencida de que la hace muy bien, Gonzalo Suárez respondía con la misma actitud.
"Y yo a veces le decía y terminaba una secuencia que yo creía que había hecho muy bien. Y llegaba, decía Gonzalo, ¿Cómo? ¿Está? Dice: No, no está pendiente."
Para Charo López, el director "siempre jugaba a la contra". Pero precisamente esa forma de trabajar también forma parte del recuerdo que conserva de él.
"Bueno, era tan rico en reacciones, tan estupendo, tan estupendo."
El corto que queda pendiente
El recuerdo se vuelve todavía más reciente cuando Charo López cuenta que habla con Gonzalo Suárez dos días antes de su fallecimiento. El director le propone rodar un corto que llevaba años intentando terminar.
"Antes de ayer hablaba con él y me proponía rodar un corto."
La actriz le reclama que termine de escribirlo después de tantos años.
"Joder, llevas con esos cinco años, termínalo de escribir!"
Gonzalo Suárez le explicó que el proyecto ya está terminado y que solo faltaba encontrar productor. Charo López respondió que estaba dispuesta a ponérselo fácil.
"Bueno, pues yo te lo voy a hacer más fácil. Yo no pienso cobrar eso en la vida".
La conversación sucede apenas dos días antes de la muerte del director. Por eso, al recordarla, Charo López termina con una frase que resume el impacto de la noticia.
"Y eso todo antes de ayer. Qué pena."
La vida que cambia en una cena
La relación entre Charo López y Gonzalo Suárez comienza cuando ella todavía tiene claro otro camino profesional. La actriz termina la carrera de Filosofía y da clases de español a extranjeros y a niños de bachillerato.
"Yo ya me encaminaba a bueno, matricularme e irme a un instituto y ser profesora."
Dar clases le gusta y disfruta con esa actividad. Pero una invitación a un festival de jazz en Barcelona cambia el rumbo de su vida.
Su marido, Jesús García de Dueñas, le propone acompañarlo a Barcelona. Allí, después del festival, Gonzalo Suárez va a buscarles y les invita a comer en su casa.
Durante la comida, Gonzalo Suárez le hace una pregunta que Charo López no espera.
"A ti te gustaría interpretar a Ana Carmona?"
Ella no sabe quién es Ana Carmona ni qué significa aquella propuesta.
"¿Qué te pasa? ¿Quién es Ana Carmona? ¿Interpretar qué?"
Gonzalo Suárez es el director y Charo López responde que sí. Cuando salen de la casa, Jesús García de Dueñas le explica la dimensión de lo que acaba de aceptar.
"Pues te ha propuesto ni más ni menos que seas la protagonista de su primera película."
La actriz duda entonces de la decisión. Jesús García de Dueñas le da una lección que ella recuerda como su primera lección de feminismo.
"Tú tienes que decidir lo que quieras para tu vida."
Al día siguiente, Gonzalo Suárez va a verla al hotel. A las nueve, Charo López ya tiene tomada la decisión y le confirma que hará el personaje. Desde entonces, su vida toma otro camino.
"Le debo tanto. Le debo mucho"
Junto al dolor que siente la actriz, aaparece también el agradecimiento por una relación que se extiende durante años.
"Mucho, mucho, mucho, mucho decir de él que le debo tanto. Le debo mucho."
Charo López recuerda que Gonzalo Suárez aparece en un momento en el que su vida sigue otro rumbo y que él es quien le propone convertirse en actriz. Desde aquella primera oportunidad hasta el proyecto que ambos todavía tienen pendiente, el director permanece ligado a su trayectoria.
"Yo he trabajado mucho con él, he sido muy amiga de él y le he querido mucho y le quiero."