El primer sector alavés advierte de posibles sacrificios de animales al no tener liquidez para alimentarlos
Denuncia la "falta de respuesta" de las instituciones ante una "situación crítica"
El primer sector alavés ha denunciado que la situación es "crítica" y ha advertido de que no le va a quedar otra opción que "empezar a sacrificar cabaña ganadera" ante la falta de liquidez para alimentar a los animales.
Un centenar de personas se ha concentrado este mediodía en las cercanías del Parlamento Vasco y frente a la sede de las Juntas Generales de Álava en Vitoria-Gasteiz, en un acto organizado por el sindicato agroganadero Uaga, para denunciar que el sector "se va a la mierda" y bajo una pancarta con el lema "No nos escuchan, pero nos van a oír".
Al término de la movilización, la presidenta de la Unión de Agricultores y Ganaderos de Álava, Edurne Basterra, ha señalado que el sector sufre desde mayo "una sequía muy grave, con temperaturas nunca vistas", que está secando pastos y árboles, y ha censurado que las ayudas anunciadas por el lehendakari "no llegarán hasta fin de año", cuando sus animales comen y beben "todos los días".
"La cabaña ganadera ya está en casa y está empezando a comer dos y tres meses antes de lo que corresponde un año normal y la liquidez va escaseando. Es evidente que, si no llueve, necesitamos ayudas directas ya. No se puede esperar a diciembre, porque el esperar va a implicar sacrificar cabaña ganadera, ya que no va a haber dinero para dar de comer a los animales", ha expuesto Basterra como el principal problema del sector.
Una situación a la que ha sumado los ataques constantes del lobo, del buitre y del jabalí, "sin que la Administración haya dado una respuesta real, más allá de un decreto que ha tardado tres años en llegar y ha nacido obsoleto" debido a la subida de la carne, por lo que la Uaga ha reclamado que se "actualicen sus cuantías".
Por otra parte, ha comentado que el sector vitivinícola está "al borde del colapso", con precios por debajo del coste de producción, para lamentar que se han perdido "un montón de bodegas familiares y empleos en la comarca" en los últimos años. "Estamos terminando estos días una vendimia con buena calidad y buena cantidad de uva, pero tenemos que aguantar que haya bodegas que se permitan el lujo de pagarnos cuando y como quieren", ha reprobado.
Basterra ha indicado que los costes de producción, con el gasóleo agrícola a la cabeza, están "disparados", mientras sus "precios bajan". Al respecto, ha explicado que, desde febrero, el precio del gasoil ha subido un 45%, por lo que llenar el depósito del tractor cuesta 400 euros y las ayudas no cubren ni la mitad del sobrecosto.
"Estamos a las puertas de una crisis alimentaria, porque puede haber gente que se plantee no sembrar en estas condiciones. A todo esto se suma la especulación con la tierra agrícola, de mano de macro proyectos, y la despoblación de nuestros pueblos", ha alertado.
'Vende humo'
La Uaga ha dicho que lleva meses "pidiendo respuestas" al Gobierno Vasco y a Diputación Foral de Álava, y sólo ha recibido "silencio, reuniones sin resultados y promesas que nunca se cumplen". En este sentido, Basterra ha calificado como de "vendehumo" el discurso del lehendakari, ya que anunció unas ayudas de las que "nada se sabe ni están concretadas", y ha urgido a ponerlas en marcha ya y no en diciembre.
El sindicato alavés ha informado que los representantes del sector pidieron hace 20 días una reunión con el propio Pradales y han solicitado poder comparecer en la cámara vasca, pero todavía no ha recibido respuesta a su petición.
"Mientras prometen planes de relevo generacional, ponen también la alfombra roja a macroproyectos. Pedimos al Departamento de Agricultura y Ganadería del Gobierno Vasco que nos proteja, nos defienda y nos ayude, porque somos el primer eslabón", ha reclamado.
Basterra ha demandado que, si las instituciones "no van a hacer su trabajo, mejor que se vayan". "Las administraciones son un servicio público, no un espacio de poder, y dentro de poco hay elecciones. Hemos hablado, hemos negociado y hemos esperado. Si no nos escuchan con palabras, nos van a ver con cencerros", ha zanjado.