Aniversario

Gobierno Vasco celebra los 15 años sin violencia de ETA y recuerda a las víctimas asesinadas, secuestradas y amenazadas

Llama a quienes siguen "atrincherados en viejos parámetros y tienen una deuda moral" a sumarse al camino de convivencia y valores democráticos

Europa Press

Vitoria |

María Ubarretxena, portavoz del Gobierno vasco | Irekia

El Gobierno Vasco celebra este martes, 20 de octubre, los 15 años sin violencia de ETA y recuerda a las víctimas "asesinadas, secuestradas, coaccionadas o amenazadas" porque, "bajo una aparente normalidad, persiste un dolor escondido que debe salir a la luz, que necesita ser visto, escuchado y reconocido". Además, ha realizado un llamamiento a quienes siguen "atrincherados en viejos parámetros" y tienen "una deuda moral" con la sociedad vasca que "no prescribe" a sumarse al camino de convivencia y valores democráticos.

Con motivo del 15º aniversario del anuncio de ETA de que "no volvería a usar la violencia y el terror", el Ejecutivo de Euskadi ha hecho pública una declaración institucional en la que asegura que "es un día de recuerdo y de celebración". "Recordamos a las víctimas de la violencia, las personas asesinadas, secuestradas, coaccionadas o amenazadas. Celebramos el final de la espiral de violencia y terrorismo que solo genera dolor, sufrimiento y muerte", subraya.

Tras señalar que "desde hace quince años nadie se siente amenazado por defender sus ideas", apunta que los vascos han demostrado que son capaces de dirimir sus discrepancias políticas "con las herramientas del diálogo y el acuerdo".

"Celebramos los primeros quince años de vida en democracia y libertad desde el golpe de Estado y el estallido de la Guerra Civil hace 90 años. La sociedad vasca vive en paz y ha avanzado en convivencia", destaca.

Tal como apunta, "han sido años de avances normativos, asistenciales y de desarrollo de políticas públicas de Memoria y Derechos Humanos". "Estas políticas han procurado ayudar a las víctimas a ser reconocidas, visibilizadas y escuchadas. Nos han permitido también ampliar la mirada y reconocer el sufrimiento generado por otras violencias y otro tipo de vulneraciones de los Derechos Humanos", recuerda.

Según subraya, "estos quince años muchas personas han asumido el sinsentido de la violencia, han recorrido un camino genuino hacia posiciones democráticas de respeto y reconocimiento de la pluralidad". "También hay quien no lo ha hecho, quien permanece atrincherado en viejos parámetros y mantiene con la sociedad una deuda moral que no prescribe", asegura.

Para el Gobierno Vasco, este aniversario ofrece la oportunidad de hacer un llamamiento "a estas personas para que se sumen con valentía, sinceridad y determinación a este camino", que es "de fortalecimiento de la convivencia y los valores democráticos".

"La convivencia y la reconciliación se deben fundamentar en bases sólidas, valores compartidos, una actitud honesta de reconocimiento y reparación del daño causado, una sincera empatía con las víctimas. Hoy recordamos y celebramos los avances, sin triunfalismos. Hay mucho camino por recorrer, mucho por hacer", asevera.

En este sentido, afirma que, "bajo la aparente normalidad, persiste un dolor escondido que debe salir a la luz, que necesita ser visto, escuchado y reconocido". "Muchas personas se sienten olvidadas y no pueden superar el trauma provocado por la violencia padecida. Otras siguen sin ser conscientes de que han sufrido una vulneración de sus derechos fundamentales, de que por tanto son víctimas", añade.

El Ejecutivo de Euskadi destaca que "no las olvida" y va a seguir trabajando "para escuchar y asistir a estas víctimas, para contribuir a que vean cubiertos sus derechos a la verdad, la justicia y la reparación".

"Han pasado quince años y miramos al futuro. La Memoria es un deber social, institucional y político. Memoria para reconocer el sufrimiento de las víctimas, y Memoria para compartir una lectura moral del pasado ante las vulneraciones de Derechos Humanos que hemos conocido y padecido", sostiene.

Por ello, reafirma su compromiso "con unas políticas públicas que ayuden a la sociedad vasca a mirar su pasado de frente". "Recordamos el dolor generado, para que se asuma que el recurso a la violencia con fines políticos nunca puede ser el camino, para que se comprenda que la violencia solo genera más violencia y dolor", insiste.

También precisa que esta declaración institucional "se aprueba en el marco del 90 aniversario del primer Gobierno Vasco, un ejemplo de dignidad, lealtad democrática y compromiso con los derechos humanos", y se aprueba "en un tiempo y un contexto global en el que se vuelve a justificar el uso de la fuerza, se banaliza la violencia y se imponen discursos de odio y deshumanización del diferente".

"Nuestro pasado debe servirnos de antídoto contra esta deriva. El compromiso del Gobierno Vasco es transmitir lo que pasó para que no vuelva a ocurrir, seguir contribuyendo a fortalecer la convivencia, los valores democráticos y la libertad", concluye.