El Gobierno Vasco adelanta la activación del 'Plan de Calor'
Estará activo hasta el 30 de septiembre y combina predicción meteorológica, vigilancia sanitaria y avisos a la población
El Departamento de Salud del Gobierno Vasco, en coordinación con el Departamento de Seguridad y Euskalmet, ha adelantado la activación del 'Plan de Calor 2026', que habitualmente se inicia el 1 de junio y que este año permanecerá en vigor desde hoy hasta el 30 de septiembre, ante la previsión de altas temperaturas. En un comunicado, ha señalado que su objetivo es "prevenir y reducir los efectos de las altas temperaturas en la salud de la población, especialmente entre los colectivos más vulnerables".
El plan se estructura en tres ejes fundamentales: la predicción y evaluación de las temperaturas, la vigilancia epidemiológica de los efectos del calor en la salud y la activación de un sistema de comunicación de avisos y recomendaciones preventivas. Además, clasifica las situaciones de riesgo en tres niveles: amarillo (aviso), naranja (alerta) y rojo (alarma). Ante la previsión de temperaturas elevadas desde este jueves y en los próximos días, correspondientes a nivel amarillo, el Departamento de Salud ha recordado la importancia de adoptar medidas básicas de prevención para "evitar golpes de calor, deshidratación y otros problemas asociados".
Asimismo, ha emitido una serie de recomendaciones para proteger la salud frente al calor aire libre, como evitar la exposición al sol durante las horas centrales del día, no exponer nunca directamente al sol a bebés menores de 6 meses, utilizar sombrero, gafas de sol y protección solar adecuada y vestir ropa ligera, holgada y transpirable.
También sugiere evitar realizar actividad física intensa, especialmente en los momentos de mayor temperatura y consultar con personal sanitario si aparecen síntomas como debilidad, fatiga, mareos, náuseas, visión borrosa o desmayos que se prolonguen más de una hora.
Para mantener el hogar fresco, ha aconsejado mantener ventanas y persianas cerradas durante las horas de más calor, ventilar la vivienda por la noche para refrescar las estancias, evitar el uso de electrodomésticos que generen calor en las horas centrales del día y utilizar ventiladores con precaución, ya que por encima de 35°C no reducen la temperatura corporal.
Unas recomendaciones a las que ha sumado las de refrescarse con duchas o baños de agua fría, o mediante paños húmedos en cara y manos, y, si no es posible mantener la vivienda fresca, pasar entre 2 y 3 horas al día en lugares climatizados, como edificios públicos.
Personas vulnerables
De cara a evitar la deshidratación, propone beber agua y líquidos con frecuencia, sin esperar a tener sed, evitar bebidas con cafeína, alcohol o alto contenido en azúcar, ya que favorecen la deshidratación, aumentar el consumo de frutas, verduras y ensaladas para reponer sales minerales, y evitar comidas copiosas, grasas o pesadas que dificulten la adaptación al calor.
Por último y con el fin de cuidar a las personas más vulnerables, recomienda prestar especial atención a bebés, menores, mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, personas mayores y personas con enfermedades; así como no dejar nunca a ninguna persona en un vehículo cerrado, ni siquiera a la sombra; y vigilar especialmente a las personas mayores que viven solas o tienen dependencia, visitándolas al menos una vez al día. En caso de emergencia, se debe llamar al 112.