Según un informe de la Euskal Nekazarien Batzordea, la pirámide demográfica del sector agrario queda invertida. En los últimos años, el número de trabajadores del campo se ha reducido a la mitad, un porcentaje doce puntos mayor que la media española. Además, solo el 1% de los agricultores es menor de 25 años y en el tramo entre los 25 y los 40 años se sitúa menos del 10% de los trabajadores del sector. Es decir, no se produce el relevo generacional.
Se trata de una problemática compleja en la que, según la ENBA, debe trabajar a conjunto el sector primario, las instituciones públicas y toda la sociedad, para demostrar a los jóvenes que es factible vivir del sector agrario y que aquel que no tenga relación con el mundo del campo también lo vea como una posibilidad. Además de las ayudas económicas y la línea de incorporación de jóvenes de la Política Agraria Común, Xabier Iraola de ENBA, explica que es imprescindible que el consumidor apoye el producto local, "cada vez que toman la decisión de comprar en el mercado o en la tienda local se trata de un gesto de política agraria". Además, asegura que es imprescindible que las instituciones se comprometan y establezcan medidas de compra públicas de producto local, por ejemplo para hospitales y comedores públicos.
En Euskadi solo el 1% de los agricultores es menor de 25 años y en el tramo entre los 25 y los 40 se sitúa menos del 10% de los trabajadores del sector.