Suceso

Detenido en Bilbao por un delito de pornografía infantil con 12.300 archivos pedófilos

Según ha informado la Jefatura Superior de Policía del País Vasco, tras proceder a la detención del varón, de 59 años de edad, los policías practicaron dos "entradas y registros" en su domicilio, así como en un local comercial, en el marco de la denominada "Operación BOREAS"

Agencias

Onda Cero Euskadi |

Detenido en Bilbao por un delito de pornografía infantil con 12.300 archivos pedófilos | Policía

Efectivos del Grupo de Delincuencia Organizada de la Brigada de Policía Judicial de la Jefatura Superior de Policía del País Vasco, en colaboración con la Unidad Central de Ciberdelincuencia, han detenido en Bilbao a un varón, como presunto autor de un delito de pornografía infantil tras descargar más de 12.300 archivos con contenido pedófilo.

La Unidad Central del Ciberdelincuencia, gracias a la labor de ciberpatrullaje en "la red", pudo determinar que, durante el último año, se habían realizado más de 12.300 descargas de archivos de pornografía infantil desde la dirección IP geolocalizada en un establecimiento comercial, cuya corresponsabilidad ostentaba el ahora detenido y supuesto autor, con siglas G.J.I.

Una vez realizadas las oportunas vigilancias, indagaciones e investigaciones y obtenidos los correspondientes mandamientos judiciales de entrada y registro del local comercial y de su domicilio, los policías, con el examen de sus equipos informáticos, pudieron determinar que, en ellos, se realizaban las descargas de contenido pedófilo, en las que aparecían, en algunos casos, imágenes de niños de corta edad de "extrema dureza".

Asimismo comprobaron que estas descargas realizadas desde el ordenador de sobremesa del local, y desde un portátil que enganchaba a la red wifi del negocio, eran exportadas a continuación a su casa lo cual, dificultó durante un tiempo su localización.

Los trabajos se centran ahora en la identificación de los menores que aparecen en el material intervenido para, acto seguido, determinar las circunstancias y el lugar de los hechos donde se produjo el ultraje, una labor, explican, que "constituye una ardua y difícil tarea, en la que resulta fundamental la colaboración policial y judicial intencional".