La Audiencia Provincial de Álava acoge este martes la primera jornada del juicio por las presuntas filtraciones en los exámenes de la Oferta Pública de Empleo (OPE) de Osakidetza de 2016-2017, una vista que se celebra más de ocho años después de que se produjeran las primeras denuncias sobre posibles irregularidades.
Aunque en un principio la causa llegó a dirigirse contra 17 personas y abarcar diversas especialidades médicas, el juicio ha acabado limitándose a dos acusados y a la prueba de cirugía plástica, tras haber quedado archivadas el resto de actuaciones.
Los dos procesados son un médico, que en el momento de los hechos era jefe de servicio del Hospital Donostia encargado de elaborar el examen de cirugía plástica, y una opositora que era pareja del hijo de dicho médico. Será mañana miércoles cuando ambos tengan que prestar declaración.
La Fiscalía acusa al médico de un delito de revelación de secretos y solicita para él dos años de prisión y cinco años de inhabilitación. La opositora, acusada de revelación de secretos en grado de tentativa, se enfrenta a una petición de un año de cárcel.
La sesión ha comenzado con la declaración testifical de una responsable del Instituto Vasco de Administración Pública (IVAP), que está explicando la metodología para la elaboración y distribución de los exámenes de la OPE.
El juicio comienza con una 'sensación agridulce' para el sindicato ESK, denunciante de las presuntas filtraciones, por el hecho de que solo hayan llegado a juicio los exámenes de esta especialidad. En cualquier caso, considera su portavoz Patxi Nicolau que 'hemos conseguido demostrar que había un sistema clientelar'.