Pamplona / Iruña |
Hablamos en Onda Cero con Xabi Luna y Sheila Sevillano siguen avanzando en su proyecto solidario "Rumbos Olvidados", un viaje en bicicleta que les lleva a realizar distintas acciones humanitarias en diferentes países. Más de un año después de su salida desde Navarra, la pareja suma ya más de 15.500 kilómetros recorridos y ha atravesado 31 países.
Actualmente se encuentran en Bolivia, donde desarrollan el cuarto gran proyecto solidario de su recorrido tras las iniciativas llevadas a cabo en Tayikistán, Angola y Camerún. Sin embargo, el paso por el país sudamericano les ha brindado también oportunidades inesperadas para colaborar con otras organizaciones y ampliar su labor sobre el terreno.
Durante las últimas semanas han participado en proyectos sanitarios en zonas rurales muy aisladas de Bolivia, algunas de ellas incomunicadas durante meses debido a las lluvias. Allí han colaborado en actividades de prevención de la enfermedad de Chagas, talleres de lactancia materna y formación en reanimación cardiopulmonar.
Uno de los momentos que más les impactó fue la visita a un hospital donde conocieron las dificultades para atender a bebés prematuros. Tras comprobar que algunos recién nacidos eran trasladados utilizando mantas y bolsas de agua caliente por la falta de equipamiento adecuado, decidieron impulsar una campaña para adquirir incubadoras. Gracias al apoyo recibido y a la colaboración del Colegio de Enfermería y de Medicina Abierta al Mundo, lograron financiar dos equipos que ya han sido instalados en el Hospital Materno Infantil de Trinidad.
En los próximos días desarrollarán nuevos talleres de formación dirigidos a profesionales sanitarios y personal de centros asistenciales, además de desplazarse a comunidades indígenas aisladas. Entre sus planes figura navegar por el río Maniquí para convivir con comunidades chimanes y conocer de primera mano su realidad, con el objetivo de identificar posibles necesidades y futuros proyectos de cooperación.
La experiencia boliviana está marcada además por la compleja situación política y social que atraviesa el país. Luna y Sevillano han tenido que atravesar diversos bloqueos de carreteras y convivir con las consecuencias de la escasez de combustible y las protestas que se están produciendo en distintas zonas del territorio.
Su próximo gran destino será Ucrania, donde colaborarán con un orfanato en Kamenets-Podolski. Allí esperan contribuir a mejorar instalaciones básicas, como los baños del centro, además de documentar las dificultades cotidianas que afronta la población en un contexto de guerra.
Y cuando finalice esta etapa tampoco llegará el descanso. Tras regresar brevemente a Navarra, apenas diez días, viajarán a Etiopía para supervisar la construcción de dos pozos financiados con sus propios ahorros y posteriormente participarán en un proyecto de instalación de placas solares en un hospital de Filipinas.
Aunque reconocen el desgaste económico y físico que supone una aventura de estas dimensiones, aseguran que las experiencias vividas y las personas conocidas en el camino les han transformado profundamente.