Silvestre Belzunegui: " Debemos olvidarnos de la vegetación autóctona e ir a especies resistentes a la sequía y altas temperaturas"
En Más de Uno Pamplona el alcalde de Legarda recuerda el incendio que sufrieron en junio de 2022 y cómo están trabajando dentro del proyecto Bosque CPEN para recuperar las zonas afectadas
Pamplona |
La localidad navarra de Legarda participa en el proyecto Bosque CPEN 2026-2027, una iniciativa de colaboración público-privada destinada a recuperar zonas forestales afectadas por incendios y contribuir a la prevención de futuros siniestros. El proyecto ha sido presentado durante la visita de la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, y cuenta con la participación de la Corporación Pública Empresarial de Navarra y Acción Social de Caja Rural de Navarra, entre otras entidades.
En Más de Uno Pamplona el alcalde de Legarda, Silvestre Belzunegui, ha explicaso que el municipio fue uno de los más dañados por el incendio de junio de 2022. El fuego llegó a afectar al 95 % del término municipal, prácticamente toda su superficie arbustiva y forestal. Las llamas también alcanzaron el núcleo urbano, donde ardieron tres edificios y la iglesia sufrió daños. Las ventanas y sus marcos comenzaron a arder y tuvieron que ser retirados para evitar que el fuego alcanzara el interior del templo, que conserva un importante retablo del siglo XV.
Proyecto Bosque CPEN
Dentro del plan de recuperación diseñado por el Ayuntamiento, uno de los objetivos principales es reconstruir la masa forestal mediante un paisaje en mosaico. Este modelo combina cultivos de montaña, praderas, zonas adehesadas, áreas de regeneración natural y repoblaciones forestales para crear discontinuidades que dificulten la propagación de los incendios y faciliten su extinción.
En este sentido Belzunegui afirmaba que “nos tenemos que dejar de utopías de la vegetación autóctona e ir a especies muy resistentes a la sequía y a las altas temperaturas”. En concreto el proyecto contempla la repoblación de 22 hectáreas. Además, algunas superficies inicialmente destinadas a plantaciones se han reservado para crear zonas adehesadas, donde el pastoreo contribuya a prevenir incendios.
La iniciativa incorpora también un sistema de financiación basado en la colaboración público-privada. Los nuevos bosques actuarán como sumideros de carbono, permitiendo a las empresas participantes compensar parte de sus emisiones y obtener beneficios fiscales.
En cuanto a las especies, se apuesta por variedades resistentes a la sequía y a las altas temperaturas, como el cedro y el pino laricio hispánico, teniendo en cuenta las condiciones climáticas futuras. El alcalde insiste en que la recuperación debe combinar regeneración natural, repoblación y prevención, ya que la lucha contra el cambio climático y los incendios requiere un conjunto de actuaciones sostenidas en el tiempo.