Comunicación política

Rodríguez Virgili anticipa una campaña de “Pedro Sánchez sí o Pedro Sánchez no”

El profesor de Comunicación Política de la Universidad de Navarra Jordi Rodríguez Virgili analiza el adelanto de las elecciones generales al 29 de noviembre. Anticipa una campaña marcada por la polarización, el peso de Vox y una creciente utilización de la inteligencia artificial.

Marisa Lacabe

Pamplona / Iruña |

El profesor de Comunicación Política de la Universidad de Navarra Jordi Rodríguez Virgili considera que el adelanto de las elecciones generales al próximo 29 de noviembre responde más a una decisión táctica que estratégica por parte de Pedro Sánchez. A su juicio, el presidente del Gobierno ha valorado las opciones que tenía por delante hasta el final de la legislatura y ha optado por el escenario que considera “menos malo”, teniendo en cuenta la situación parlamentaria, los procesos judiciales y las posibles dificultades internas en el PSOE.

Rodríguez Virgili recuerda que la aritmética parlamentaria no ha cambiado sustancialmente desde que Junts anunció que dejaría de apoyar al Gobierno y apunta que la presentación y posterior rechazo de los dos reales decretos, junto con el debate sobre la vivienda, han terminado proporcionando el contexto para la convocatoria electoral.

De cara a la campaña, el profesor de la Universidad de Navarra augura unas elecciones muy polarizadas, con Pedro Sánchez como principal eje del enfrentamiento político. Considera que volverá a plantearse una dicotomía entre “Pedro Sánchez sí o no”, con pocos matices y menos protagonismo de las propuestas concretas.

Rodríguez Virgili destaca además la importancia que pueden tener los indecisos y los pequeños movimientos de voto en un sistema electoral en el que unos pocos miles de sufragios pueden modificar de manera significativa el reparto de escaños. En este escenario, considera que Vox puede convertirse en un actor decisivo para que el PP alcance una mayoría, aunque advierte de que el resultado dependerá también de la evolución del voto en Cataluña y País Vasco.

Finalmente, señala que la polarización puede favorecer una participación elevada y subraya el creciente peso de la inteligencia artificial en la comunicación política. Prevé que estas elecciones supondrán un salto respecto a 2023 en el uso de la IA para la microsegmentación de votantes y la creación y difusión de contenidos, aunque también advierte de sus riesgos, especialmente en materia de desinformación.