Cerca de un 10% de la población es zurda, una condición que se hereda y que condiciona la realización de muchas tareas cotidianas como escribir o cortar con una tijeras por ejemplo.
Desde su librería Juan Carlos ofrece un amplio catálogo de utensilios adaptados: tijeras, cortaúñas, bolígrafos, lápices triangulares, gomas de borrar y material escolar especializado. Como él mismo destaca, “parece una tontería, pero un zurdo con tijeras de diestro no corta, rasga el papel”. Por eso, detalla la importancia del filo y de la ergonomía de cada producto, que marcan la diferencia en el día a día.
El librero reconoce que muchos de estos artículos proceden del extranjero, ya que en España apenas hay fabricantes de este tipo de productos. Sin embargo, su proyecto ha permitido que personas zurdas puedan acceder fácilmente a herramientas adaptadas y evitar posturas forzadas, como la llamada “postura de gancho”, muy común al escribir.
Con su iniciativa “El Rincón del Zurdo” no solo cubre una necesidad, también visibiliza a un colectivo que históricamente ha sido poco tenido en cuenta e incluso ha sido mal visto. El propio Luquín, que de niño soñaba con tener su propia librería, ha conseguido unir su pasión por los libros con la reivindicación de la vida cotidiana de los zurdos, ofreciendo soluciones útiles y educativas desde Pamplona al resto de España e incluso a Latinoamérica.