Pamplona / Iruña |
La Mancomunidad de la Comarca de Pamplona participa en la II Semana del Clima de Navarra con una programación de actividades destinada a acercar la sostenibilidad a la ciudadanía y demostrar que los pequeños gestos cotidianos pueden contribuir a cuidar el planeta. Así lo explica Bakarne Atxukarro, técnica de comunicación de la entidad, que subraya que la protección del medio ambiente forma parte del trabajo diario de la entidad.
Entre las propuestas destaca el Truke Espacio de Traperos de Emaús, en Berriozar, un espacio donde intercambiar prendas de ropa para darles una segunda vida sin coste. Una iniciativa que promueve el consumo responsable frente al ritmo de compra y desecho de la industria textil.
La programación incluye también visitas guiadas a distintos espacios de la comarca. En el meandro de Areatzea, en Huarte, los participantes pueden conocer la recuperación ambiental de una antigua escombrera, la creación de zonas de inundación natural y la importancia de los polinizadores. En el manantial de Arteta se explica cómo se gestiona el agua para proteger los caudales y los ecosistemas. Por su parte, el batán de Villava permite descubrir un antiguo oficio vinculado al tratamiento de los tejidos y participar en el taller «Hogar Cero Contaminación», centrado en el impacto de los productos de limpieza sobre los ríos.
Otra de las visitas conduce al Molino de San Andrés, donde se puede conocer su central hidroeléctrica y la Casa de Alejo, construida con residuos voluminosos y objetos abandonados en las calles. El espacio invita a reflexionar sobre la reutilización de muebles y la importancia de la economía circular.
Además, la Mancomunidad ha acogido un encuentro europeo de centros regionales de educación para el desarrollo sostenible, con representantes de distintas instituciones y colectivos.
Atxukarro insiste en que el compromiso ambiental no debe limitarse a una semana: «Todos los gestos suman». El objetivo es mantener la conciencia y los hábitos sostenibles durante todo el año.