Concurso | Arquitectura Técnica

El hormigón como reclamo ante la falta de relevo generacional en la arquitectura técnica

El Colegio San Cernin ha representado a Navarra en la primera final nacional presencial del Gran Concurso del Hormigón, una iniciativa del Colegio de la Arquitectura Técnica de Navarra que nació hace tres años para acercar esta profesión a los jóvenes y que ya ha alcanzado a casi un millar de institutos de toda España.

Marisa Lacabe

Pamplona / Iruña |

El hormigón se ha convertido en una inesperada herramienta para acercar la arquitectura técnica a los jóvenes. El Gran Concurso del Hormigón, una iniciativa impulsada por el Colegio de la Arquitectura Técnica de Navarra hace tres años, ha crecido hasta reunir este año a 988 institutos de 31 provincias españolas, después de comenzar como una propuesta dirigida a estudiantes navarros.

El Colegio San Cernin ha sido el representante de Navarra en la primera final nacional presencial, celebrada el pasado 23 de septiembre en El Escorial. Dos de sus alumnos de segundo de Bachillerato, Juan Castro y Marcos Remacha, acompañados por su profesor Javier Martínez de Bujanda, participaron en la elaboración de la probeta que ahora espera el momento de la prueba definitiva. El hormigón necesita 28 días para alcanzar su resistencia característica y el resultado se conocerá el 21 de octubre, cuando se realicen los ensayos.

Para los alumnos, la experiencia ha supuesto no solo aprender cómo se fabrica el hormigón, sino también descubrir una profesión que, reconocen, apenas conocían. El concurso nació precisamente con ese objetivo: dar visibilidad a la arquitectura técnica y contribuir a afrontar el problema del relevo generacional que atraviesa el sector. Según explica Ramón Lakuntza, gerente del Colegio de la Arquitectura Técnica de Navarra, el número de estudiantes de estas enseñanzas ha pasado de unos 35.000 en toda España a alrededor de 5.000.

Los profesionales reivindican además una actividad cada vez más tecnológica y con pleno empleo, vinculada a la ejecución de los edificios y a numerosas fases del proceso constructivo.

El premio añade un atractivo especial: el centro ganador recibirá 3.000 euros para proyectos de investigación, mientras que toda la clase podrá disfrutar de un Interrail de un mes por Europa. El Colegio de la Arquitectura Técnica de Navarra confía así en seguir despertando vocaciones y acercando a los estudiantes una profesión que, pese a sus salidas laborales, continúa siendo poco conocida.