Casi 60 voluntarios recuperan la histórica Abejera de Populo de Añorbe
La Asociación Abejera de Populo trabaja para recuperar una construcción del siglo XVIII que llevaba décadas abandonada y que resultó parcialmente dañada por un incendio el pasado año.
Pamplona / Iruña |
Casi 60 personas voluntarias trabajan desde el pasado mes de abril en la recuperación de la Abejera de Populo, en Añorbe, un espacio con varios siglos de historia que se encontraba en un avanzado estado de deterioro y que sufrió además un incendio el pasado año. La iniciativa ha partido de un grupo de vecinos y vecinas del municipio que decidieron organizarse para evitar la pérdida de este elemento del patrimonio cultural y natural de la localidad.
María Jesús Álvarez, secretaria de la Asociación Abejera de Populo, ha explicado en Onda Cero que los primeros datos documentales sitúan la construcción de la instalación en torno a 1765. Durante décadas estuvo vinculada a la producción de miel y cera, pero tras el abandono de la actividad en el siglo pasado el edificio fue deteriorándose progresivamente.
Los trabajos comenzaron en abril, una vez obtenidos los permisos necesarios, con la retirada de piedras, maderas y materiales quemados. Los voluntarios han reconstruido parte de los muros de piedra y están trabajando también en la recuperación del entorno vegetal y en la estabilización del terreno.
Uno de los elementos más singulares del proyecto son las cestas de mimbre que se colocaban en los nichos de la construcción para que las abejas elaborasen sus panales. La antigua abejera cuenta con alrededor de un centenar de huecos y un grupo de 25 voluntarios está aprendiendo técnicas tradicionales de cestería para fabricar estas piezas.
Aunque todavía quedan trabajos por completar, como terminar la cubierta de tejas y cerrar los nichos, el proyecto ya está generando interés entre vecinos y visitantes. La asociación espera recuperar también la función ambiental de la instalación y que en el futuro puedan volver a introducirse abejas, no tanto con fines de explotación, sino para favorecer la polinización y contribuir a la recuperación del entorno.
La iniciativa ha permitido además recuperar la memoria de las personas mayores de Añorbe que recuerdan cómo antiguamente se recogían allí los panales para obtener miel y cera.