Arquitectura | Campus Ultzama

La arquitectura busca respuestas al gran reto de la vivienda desde Navarra en el Campus Ultzama

La vivienda, su calidad y los nuevos modos de habitar centran la décima edición del Campus Ulzama, que reúne en Navarra a estudiantes y arquitectos de prestigio internacional para trabajar sobre proyectos reales de vivienda protegida.

Marisa Lacabe

Pamplona / Iruña |

En Onda Cero nos hemos acercado a la décima edición del Campus Ultzama, impulsado por la Fundación Arquitectura y Sociedad, que reúne estos días en Navarra a jóvenes arquitectos de distintos países y a profesionales de prestigio internacional para reflexionar sobre uno de los grandes desafíos actuales: el acceso a la vivienda y la necesidad de mejorar su calidad. El encuentro trabaja sobre proyectos reales de vivienda protegida en Noáin, Ripagaña y Sarriguren, combinando formación, creatividad y propuestas aplicables al territorio.

La directora de la Fundación, Rosa Castillo, ha destacado que el Campus Ultzama se ha consolidado como un referente internacional tras 17 años de trayectoria y diez ediciones en su formato actual. Según ha explicado, una de las principales aportaciones de esta iniciativa es que los estudiantes deben enfrentarse a problemas reales y resolverlos en apenas una semana, algo que aporta una intensidad difícil de reproducir en el ámbito universitario convencional.

La arquitecta madrileña María José Pizarro ha subrayado precisamente esa intensidad de trabajo, enriquecida por conferencias y debates que generan un entorno de gran estímulo creativo. Por su parte, el arquitecto estadounidense Carlos Jiménez ha destacado el entusiasmo de los participantes y la oportunidad de intercambiar experiencias sobre los nuevos modos de habitar y los retos comunes que plantea la vivienda en todo el mundo.

Los participantes han coincidido en que la vivienda protegida no debe entenderse únicamente desde sus limitaciones económicas o normativas, sino desde las necesidades reales de las personas. En este sentido, han defendido la importancia de adaptar la arquitectura a la diversidad actual de modelos familiares y formas de vida, así como a los cambios sociales que se han producido en las últimas décadas.

La conversación también abordó la influencia de la arquitectura en la calidad de vida. Tanto Pizarro como Jiménez han defendido que una buena arquitectura no es un lujo, sino una herramienta que mejora el bienestar colectivo. La pandemia, señalaron, evidenció la importancia de aspectos como la luz natural, la ventilación, los balcones o los espacios comunitarios, elementos que hoy vuelven a cobrar protagonismo en el diseño residencial.

Además, se ha abordado la necesidad de promover viviendas más eficientes y sostenibles defendiendo soluciones arquitectónicas pasivas, mejores aislamientos, protección solar y una revisión de determinadas normativas para favorecer edificios más confortables y energéticamente responsables.

En esta edición del Campus Ultzama de la Fundación Arquitectura y Sociedad, participan 18 estudiantes procedentes de España, Portugal, Eslovenia y Estados Unidos.