Ana Azurmendi: “Internet no es la ley de la selva, también tenemos derechos”
La Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra acoge este jueves el congreso divulgativo “Ciudadanía y Derechos Digitales”, una iniciativa impulsada por el Observatorio Nacional de Derechos Digitales, del que forman parte numerosas instituciones, entre ellas Atresmedia.
Pamplona / Iruña |
Nos acercamos en Onda Cero al congreso divulgativo "Ciudadanía y Derechos Digitales" que se va a celebrar este jueves en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra. Una iniciativa impulsada por el Observatorio Nacional de Derechos Digitales, del que forman parte numerosas instituciones, entre ellas Atresmedia y varias universidades españolas. El encuentro pretende acercar a la ciudadanía un debate cada vez más urgente: cómo proteger los derechos fundamentales en el entorno digital y cómo avanzar hacia un verdadero bienestar digital.
La inauguración correrá a cargo de Ana Azurmendi, catedrática de Derecho Constitucional y directora del proyecto Derechos Digitales de la Universidad de Navarra, con quien hablamos en "Más de uno Pamplona". Azurmendi subraya la oportunidad del congreso en un contexto marcado por la expansión de la inteligencia artificial, la desinformación y los riesgos para la imagen, la intimidad y la seguridad, especialmente de los menores. Según explica, existe todavía una percepción errónea de que internet y las redes sociales funcionan como una “ley de la selva”, cuando en realidad los ciudadanos también cuentan con derechos y mecanismos de defensa en el ámbito digital.
La catedrática recuerda que los derechos digitales no son derechos nuevos, sino una adaptación de los derechos fundamentales clásicos —honor, intimidad, propia imagen, libertad de expresión o derecho a la información— al ecosistema de las redes sociales y las plataformas digitales, donde hoy se libra gran parte del debate público. Junto a ellos, destaca la necesidad de consolidar un concepto emergente: el derecho al bienestar digital, entendido como la garantía de acceder a información fiable, a entornos seguros para los menores y a plataformas que generen confianza y no desconfianza.
Uno de los grandes retos actuales, señala, es la dificultad para distinguir la información veraz de la falsa, incluso para los propios profesionales de la comunicación. En este sentido, Azurmendi pone en valor el papel de los medios de comunicación tradicionales, que siguen ofreciendo mayores garantías de fiabilidad frente a la avalancha de contenidos que circulan en redes sociales. Al mismo tiempo, alerta sobre el consumo informativo de los más jóvenes, muy condicionado por los algoritmos y por lo que “les aparece” en plataformas como TikTok o Instagram.
La universidad, afirma, tiene una doble misión: formar en pensamiento crítico y alfabetización mediática, y al mismo tiempo exigir a las grandes plataformas una mayor responsabilidad ética. Azurmendi critica que estas compañías se desvinculen de las consecuencias de los contenidos que promueven, pese a conocer y dirigir los flujos de información mediante algoritmos. A su juicio, el enorme poder económico y social que concentran debería ir acompañado de un compromiso real con los derechos de los ciudadanos.
En cuanto a la regulación, reconoce que suele llegar tarde debido a la rapidez del avance tecnológico y a la presión de intereses económicos, pero insiste en que existen herramientas de protección al alcance de los usuarios. Entre ellas, destaca el papel de la Agencia Española de Protección de Datos y los mecanismos para denunciar vulneraciones del derecho al honor, la intimidad o la imagen, incluidos los casos de manipulación de imágenes mediante IA.
El congreso combinará reflexión y práctica, con mesas redondas sobre ciudadanía y bienestar digital, talleres como “Detectives del bulo” y experiencias inmersivas sobre la defensa de los derechos digitales. La inscripción es gratuita y está abierta a toda la ciudadanía, con especial atención a los estudiantes en las actividades previstas por la tarde.