Murcia |
Náuseas, somnolencia, estreñimiento, sequedad de boca o mareos son algunas de las molestias que pueden aparecer al iniciar un tratamiento farmacológico. Aunque muchas personas las consideran algo puntual o sin importancia, en ocasiones pueden tratarse de efectos secundarios o incluso de efectos adversos del medicamento.
Elena Fernández, vocal del Colegio Oficial de Farmacéuticos de la Región de Murcia, recuerda que un efecto secundario es aquel que va más allá del efecto terapéutico esperado, mientras que un efecto adverso es una reacción nociva e inesperada. En cualquier caso, insiste en que nunca debe suspenderse la medicación por iniciativa propia, sino consultar con un profesional sanitario.
Desde la farmacia comunitaria se ayuda a identificar si los síntomas pueden estar relacionados con la medicación, se ofrecen recomendaciones para aliviar las molestias y se orienta al paciente sobre cuándo es necesario acudir al médico. Además, las farmacias desempeñan un papel clave en la farmacovigilancia, notificando a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) los posibles efectos adversos detectados para contribuir a mejorar la seguridad de los medicamentos.
Por ello, si tras comenzar un tratamiento notas algún cambio o síntoma diferente, no te quedes con la duda. Acude a tu farmacia y coméntalo. La información que aportas puede ser fundamental para garantizar un uso más seguro de los medicamentos.