Universo Maite | Itara, los cirujanos murcianos que operan en los lugares más desfavorecidos del planeta
José Gil, presidente de la ONG Itara, y la abogada, Inocencia Gómez abren en Universo Maite el ciclo dedicado al altruismo. Una idea de Confitería Maite para Onda Cero
Murcia |
"Muchas veces me tengo que esconder en los rincones de África para llorar". El cirujano del Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca José Gil confesó en Más de uno Murcia (Onda Cero) que lo que más le duele y le motiva es el sufrimiento de los niños y ese momento en que "un padre te entrega desinteresadamente a su hijo para que lo traigas a España a curarlo".
Gil, presidente de la ONG murciana Itara, intervino junto a Inocencia Gómez, tesorera y responsable jurídico-administrativa de la entidad, en la primera entrega de Universo Maite, el espacio de divulgación de Confitería Maite que se emite los viernes. Durante todo noviembre, el espacio está dedicado al altruismo y al trabajo de quienes ayudan desde la sombra.
Tiempo, dinero y un medio inhóspito
Itara lleva entre tres y cuatro años funcionando como ONG, y Gil recordó que la actividad cuesta "tiempo y dinero" desde el principio. Describió el voluntariado como una labor muy dura por el coste económico y por "dejar la familia, su trabajo y sus vacaciones", además de trabajar en "un medio inhóspito, con dificultades, sin técnica". Inocencia Gómez explicó que su tarea consiste en buscar financiación presentando proyectos a entidades públicas y privadas para obtener subvenciones y premios, con muchas horas de dedicación altruista.
La demanda supera con creces la capacidad del equipo. "Tenemos cientos de pacientes que no podemos atender", señaló el cirujano, que relató cómo, al llamar a un paciente para operarlo, asoma una mano diciendo "soy yo" y otra al lado protesta "no, que soy yo".
Quirófanos con estándares europeos
El objetivo es ofrecer una asistencia "homologable a la que se hace en Europa o en España". Para ello, Itara lleva su propio material. Gil explicó que esa misma mañana preparaba cajas con aparatos de ecografía, electrocardiografía y bisturís eléctricos. Las intervenciones más frecuentes son las hernias y la patología de la pared abdominal, que en África llegan a tamaños "exagerados" por la falta de tratamiento, con hernias "del tamaño de un huevo de avestruz" y bocios enormes.
Para decidir a quién operar, el equipo aplica el criterio internacional de los DALYs (años de vida ajustados por discapacidad) y da prioridad a los niños, a quienes una operación aporta una vida activa de 60 o 70 años. También pesa la patología, ya que una hernia devuelve al paciente a la vida laboral y unas hemorroides permiten seguir viviendo.
No faltan los imprevistos. En la campaña de abril, una sobrecarga eléctrica incendió el cuadro del hospital y los pacientes huyeron entre el humo. Para que regresaran al quirófano, un sacerdote asperjó agua bendita a pacientes, instalaciones e instrumental, y diez minutos después se reanudaron las operaciones. Gil subrayó que "hay que contar con la idiosincrasia del pueblo al que vamos, entender sus costumbres y respetar sus principios".
Próxima parada, Guinea Ecuatorial
El equipo viaja la próxima semana a Guinea Ecuatorial, a una zona con parte insular (Bioko) y parte continental, en la triple frontera con Camerún y Gabón. La campaña incorpora un proyecto de urología, con resección transuretral de próstata no invasiva y cirugía laparoscópica, además de formación para médicos locales "para que en unos años puedan hacerlo ellos mismos". Universo Maite prevé conectar el próximo viernes a pie de quirófano con el equipo, desde Malabo o Bata.
Gil defendió que los médicos residentes deberían acompañar a estas campañas para valorar los recursos de los que disponen en España. Allí, explicó, no hay pruebas de imagen y toca volver a la exploración clínica básica ("palpación, auscultación y hablar mucho con el paciente"). Los pacientes, añadió, reciben la ayuda con sorpresa, porque no entienden que alguien venga de fuera, los opere, no les cobre y los siga cuidando sin pedir nada a cambio. Reconoció que hoy el voluntariado "está un poco en crisis" y cuesta encontrar gente.