Redada en Banco do Pobre

La redada antidroga con cinco detenidos de un clan en San Ignacio de Loyola en Santiago incautó 40.000 euros, cocaína y marihuana

Una vivienda disponía de dos verjas exteriores con cerraduras delante de una puerta blindada para dificultar el acceso y hacer entregas a consumidores

Ramón Castro

Santiago de Compostela |

La redada antidroga con cinco detenidos de un clan en San Ignacio de Loyola en Santiago incautó 40.000 euros, cocaína y marihuana | Policía Nacional

La redada antidroga llevada a cabo por la Policía Nacional el pasado 15 de julio en el barrio de San Ignacio de Loyola, conocido como Banco do Pobre, en Santiago de Compostela, se saldó con la detención de cinco integrantes de un mismo clan familiar. Durante la operación, los agentes intervinieron más de 40.000 euros en efectivo, además de cocaína, marihuana y hachís.

Según ha informado la Policía Nacional, la investigación, que llevaba varios meses judicializada dentro del plan contra el tráfico minorista de drogas, culminó con tres entradas y registros en distintos domicilios.

Los cinco arrestados están investigados por presuntos delitos contra la salud pública, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal. Los investigadores consideran que el grupo se dedicaba presuntamente al suministro de droga al menudeo a consumidores habituales del entorno de Compostela.

La operación se inició tras varias denuncias anónimas, las quejas de asociaciones vecinales y diversas actuaciones policiales que apuntaban a la reactivación de un conocido punto de venta de estupefacientes en la zona. A partir de ahí, los agentes centraron sus pesquisas en identificar a las personas implicadas, los inmuebles empleados para la actividad ilícita y los vehículos utilizados por la organización.

La vivienda principal contaba con importantes medidas de seguridad para dificultar la actuación policial. Disponía de dos verjas exteriores con cerraduras de seguridad situadas delante de una puerta blindada, cuya apertura requirió la intervención del Grupo Operativo Especial de Seguridad (GOES) mediante medios especializados. Además, tenía una ventana trasera protegida con una verja, situada a ras de calle en una zona de escasa visibilidad, desde la que, según la investigación, se realizaban entregas rápidas de droga a los compradores.

Con esta intervención, la Policía Nacional considera desarticulada la organización. En los registros fueron intervenidas más de un centenar de dosis de droga —entre cocaína, marihuana y hachís—, más de 40.000 euros en efectivo, gran parte en bolsas con monedas, dos básculas de precisión, una caja fuerte camuflada como dos enchufes tipo "caleta", material utilizado para la manipulación y distribución de sustancias estupefacientes, varios teléfonos móviles y dos vehículos de alta gama.

La investigación fue desarrollada por el grupo de Estupefacientes de la Brigada Local de Policía Judicial, con el apoyo de distintas unidades de la Comisaría de Santiago, entre ellas la Brigada de Seguridad Ciudadana y la Unidad de Prevención y Reacción (UPR). En el dispositivo también participaron guías caninos de la Brigada de Seguridad Ciudadana de A Coruña, el GOES Galicia y un helicóptero policial.

Los cinco detenidos fueron puestos a disposición del juzgado de guardia competente.