PP, PSOE y concejales no adscritos se unen para exigir al gobierno local medidas frente a la "inseguridad" en Santiago
El gobierno compostelano destaca que trabaja para que los datos de seguridad sigan mejorando y critica que se trate de "generar alarmismo"
Santiago de Compostela |
El Partido Popular, el Partido Socialista y los concejales no adscritos del Ayuntamiento de Santiago unieron este jueves sus votos para reclamar al gobierno local la adopción de medidas que permitan hacer frente a los problemas de seguridad que, a su juicio, afectan a distintos puntos de la ciudad.
Durante el pleno municipal, las iniciativas presentadas por los ediles no adscritos y por el PP salieron adelante con el apoyo de populares, socialistas y no adscritos, mientras que los grupos que integran el gobierno local —BNG y Compostela Aberta— optaron por la abstención.
La primera propuesta fue defendida por el concejal Gonzalo Muíños, quien planteó la puesta en marcha de un pacto local por la convivencia que incluya medidas concretas, evaluables y con un calendario de ejecución definido.
Durante su intervención, Muíños acusó al ejecutivo municipal de minimizar el problema de la inseguridad y criticó que se reduzca a una mera cuestión de percepción ciudadana. Como ejemplo, citó diversos sucesos recientes, entre ellos una agresión homófoba, un intento de asalto a una vivienda en Vista Alegre, una pelea con arma blanca en la Praza Roxa y la aparición de personas fallecidas en el entorno de Santa Marta y A Choupana. También hizo referencia a la presencia de jeringuillas en algunas zonas frecuentadas por familias.
“No son sensaciones ni percepciones, ni tampoco hechos aislados”, sostuvo.
Por parte del PSOE, Gumersindo Guinarte respaldó el contenido de la iniciativa al considerar que se trata de un problema que existe desde hace tiempo y cuya solución no resulta sencilla. No obstante, advirtió contra la utilización política de esta cuestión.
“Está demostrado que, cuando se acercan procesos electorales, el discurso sobre la seguridad gana protagonismo porque genera rédito para determinadas fuerzas políticas”, señaló, al tiempo que defendió un enfoque integral y consensuado.
El portavoz del PP, Borja Verea, valoró positivamente que diferentes grupos políticos coincidan en que existe una preocupación real por la convivencia y la seguridad en Santiago. A su juicio, negar la situación sería un error.
Aunque afirmó que Santiago continúa siendo una buena ciudad para vivir, sostuvo que en los últimos años se ha producido un deterioro reflejado, según indicó, en los datos oficiales. En este sentido, aseguró que la ciudad ha alcanzado máximos históricos de criminalidad y expresó especial preocupación por el incremento de peleas y riñas tumultuarias.
“Gobernar es actuar y los vecinos están cansados”, afirmó.
El gobierno local defiende su gestión
Frente a estas críticas, el concejal Xan Duro destacó el trabajo realizado por el gobierno municipal en coordinación con los cuerpos de seguridad para mejorar los indicadores de seguridad y consolidar la tendencia observada durante el primer trimestre del año.
Entre los resultados obtenidos, señaló el cierre de varios puntos de tráfico de drogas y la realización de 51 detenciones por parte de la Policía Local. Asimismo, subrayó la interlocución permanente con asociaciones vecinales y colectivos sociales para abordar esta problemática.
Duro aseguró que el ejecutivo continuará explorando nuevas líneas de actuación con el objetivo de reducir los incidentes, mejorar la convivencia y reforzar la percepción de seguridad entre la ciudadanía.
Un asunto que “preocupa y ocupa” al gobierno
La alcaldesa, Goretti Sanmartín, cerró el debate insistiendo en que la seguridad constituye una preocupación constante para el gobierno local. No obstante, recordó que se trata de una cuestión compleja que no puede resolverse a corto plazo.
Según explicó, además de las medidas policiales y de coordinación institucional, es necesario actuar en ámbitos relacionados con la prevención y con políticas sociales y sanitarias que permitan abordar el problema de forma integral.
En este contexto, reafirmó el compromiso del Ayuntamiento de mantener la colaboración con otras administraciones y con los distintos cuerpos policiales.
Sale adelante otra iniciativa del PP
El pleno también aprobó una segunda propuesta presentada por el Partido Popular, gracias al apoyo del PSOE y de los concejales no adscritos y a la abstención del gobierno local. La iniciativa reclama la elaboración de un plan municipal de seguridad y convivencia para la ciudad.
Durante la defensa de la propuesta, Borja Verea argumentó que los problemas de convivencia no surgen de forma repentina, sino que se desarrollan progresivamente en barrios, calles y espacios públicos. A su juicio, el mayor error de una administración sería acostumbrarse a ellos o ignorarlos.
El portavoz popular sostuvo además que Santiago presenta actualmente la mayor ratio de delitos por habitante y afirmó que desde la llegada del actual gobierno municipal en 2023 se ha producido una aceleración de la criminalidad. Entre las medidas planteadas, reclamó un aumento de la presencia policial, una mejora de la iluminación pública y la instalación de más cámaras de videovigilancia.
Xan Duro rechazó estas afirmaciones y acusó al PP de intentar generar alarmismo. Según indicó, la criminalidad convencional en Santiago ha descendido un 20 %, frente al 1,7 % registrado en el conjunto de Galicia, y criticó que se proyecte la imagen de una ciudad marcada por conflictos constantes.
Por su parte, Goretti Sanmartín defendió que el Ayuntamiento nunca ha permanecido inactivo ante esta cuestión. La alcaldesa recordó además las limitaciones existentes para incrementar la plantilla de la Policía Local y reprochó al portavoz popular que atribuya el aumento de la criminalidad a la llegada del actual gobierno municipal.
Sanmartín acusó a Verea de recurrir a la demagogia y a la manipulación de los datos para incrementar la tensión política en torno a este debate.