Año Santo Compostelano 2027

La Catedral de Santiago abrirá el Año Santo 2027 con la apertura de la Puerta Santa al mediodía del 31 de diciembre y sonará un cuerno para anunciar el año jubilar compostelano

El Arzobispado apuesta por recuperar la dimensión espiritual del Camino y prepara medidas para gestionar la llegada de peregrinos y las colas en los accesos a la basílica

Ramón Castro

Santiago de Compostela |

La Catedral de Santiago abrirá el Año Santo 2027 con la apertura de la Puerta Santa al mediodía del 31 de diciembre y sonará un cuerno para anunciar el año jubilar compostelano | Onda Cero Radio

El próximo 31 de diciembre se dará el pistoletazo de salida oficial al Año Santo Compostelano 2027 con la apertura de la Puerta Santa de la Catedral de Santiago. El rito seguirá la tradición, aunque incorporará una novedad: en lugar de celebrarse por la tarde, tendrá lugar al mediodía, dando comienzo a un jubileo con el que el Arzobispado de Santiago pretende hacer «una llamada al corazón de la humanidad» y «recuperar aquello que define» al Camino de Santiago: su «base espiritual».

El monasterio de San Martín Pinario ha acogido este jueves la presentación de la imagen y la inspiración del próximo Año Santo Compostelano, que estará marcado por la idea de la estrella que guía, la oración, la acogida y el carácter multinacional y multigeneracional del jubileo.

Para acceder a la indulgencia plenaria vinculada al Año Santo, uno de los requisitos será entrar en la Catedral de Santiago a través de la Puerta Santa. El arzobispo compostelano, Francisco José Prieto, será el encargado de abrirla tras golpearla tres veces con un martillo de plata.

Antiguamente, el arzobispo derribaba un muro de piedras levantado para la ocasión. En la actualidad, el rito consiste en golpear simbólicamente la puerta y girar la llave que la mantiene cerrada. A continuación, se celebrará una Eucaristía.

Como novedad, la ceremonia se trasladará este año al mediodía del 31 de diciembre. Además, desde la Catedral se busca un instrumento que permita reproducir el sonido del llamado «Cuerno del jubileo», con el que, según la tradición bíblica, se anunciaba la apertura de este periodo.

Recuperar la espiritualidad del Camino

Durante el acto, el arzobispo de Santiago hizo «una llamada a recuperar aquello que nos define», en referencia a la dimensión espiritual del Camino. «La gran mayoría de los que empiezan a caminar, sea por el motivo que sea, llegan a Santiago como peregrinos», señaló Prieto, situando en la base de la ruta jacobea «la búsqueda del sentido de la vida, la búsqueda de Dios y la llamada al encuentro con Cristo».

El arzobispo confió en que el Año Santo sea «una llamada al corazón» de la humanidad y contribuya a «redescubrir la alegría». «Necesitamos recuperarla», afirmó, al tiempo que destacó que «en el Camino de Santiago, como en el Camino de la vida, nunca caminamos solos».

En la misma línea, el deán de la Catedral de Santiago, Manuel Jesús Formoso, pidió «no olvidar» que 2027 será «un Año Santo, un jubileo religioso», que ofrecerá «indulgencia plenaria» a quienes cumplan los requisitos establecidos, entre ellos, acceder a la basílica por la Puerta Santa.

Los responsables de la Catedral prevén una «afluencia de peregrinos» importante y han subrayado la necesidad de reforzar las medidas de acogida tanto para los caminantes que lleguen a Santiago como para los visitantes que se desplacen a la ciudad con motivo del jubileo.

«Ya están llegando peticiones para celebrar el jubileo», explicó Formoso, que también destacó algunas fechas ya marcadas en el calendario, como la peregrinación europea de jóvenes, prevista entre el 15 y el 18 de julio.

El presidente de la Fundación Catedral, Daniel Lorenzo, avanzó asimismo que el entorno de la ciudad vieja registrará «una mayor presencia de visitantes». A su juicio, sin embargo, los flujos «más difíciles de gestionar» son los de quienes realizan excursiones de un solo día a Santiago, más que los peregrinos, que representan «solo un pequeño porcentaje de los visitantes» de la ciudad.

«Una de las tareas más importantes que nos corresponden es la acogida», afirmó Lorenzo, que defendió una «mayor sensibilidad» para que los visitantes «se sientan acogidos y escuchados» mediante la hospitalidad.

La Catedral afronta el reto de gestionar las colas

Durante su intervención, Lorenzo puso en valor el sistema de gestión implantado en el Centro de Acogida al Peregrino, que durante años estuvo condicionado por largas colas y que actualmente ofrece, según el presidente de la Fundación Catedral, un «modelo óptimo» que evita estas esperas.

El principal problema se concentra ahora en los accesos a la Catedral de Santiago, «un tema complejo» que genera habitualmente largas colas y esperas, especialmente en las horas próximas a la misa del peregrino.

«Depende de nosotros solo relativamente, porque nosotros no podemos organizar la actividad fuera de las puertas de la Catedral», recordó Lorenzo.

Desde la basílica se plantea poner en marcha «alguna fórmula» que permita a quienes quieran acceder conocer los tiempos de espera, los lugares habilitados para aguardar y las restricciones existentes, por ejemplo, cuando la Catedral cierra sus puertas con motivo de la misa.

«No es una tarea fácil ni sencilla», reconoció el presidente de la Fundación Catedral, aunque lamentó que las conversaciones con las instituciones implicadas se hayan «limitado al diálogo» hasta ahora.

«Estamos avanzando en las conversaciones, pero a días de empezar el Año Santo, de las conversaciones hay que pasar a una cierta estrategia», advirtió Lorenzo. En este sentido, apostó por implicar también a las asociaciones a través de sus voluntarios, que podrían proporcionar información a las personas que esperan para acceder a la Catedral. También señaló que «hay medios tecnológicos que pueden facilitar esta labor».

«Se podrían hacer muchas cosas, o, al menos, alguna», ironizó, al considerar que existe «diálogo, conversaciones y buena disposición» por parte de las instituciones, pero que «hay que pasar del análisis a la realidad».

«Si no lo hacemos entre todos, es imposible avanzar», concluyó.

Lorenzo también se refirió al papel de la Administración local y recordó que, desde su llegada a la Catedral en 2009, han pasado por el Ayuntamiento «todos los colores políticos» y, a su juicio, «nunca se ha avanzado en nada más que el 'hay que hacer algo'».