Xunta Local de Goberno

El Ayuntamiento de Santiago aprueba la modificación del proyecto de urbanización integral de la rúa García Lorca.

Esta autorización permitirá que continúe la ejecución de las obras, que tendrán un plazo de ejecución dos meses más, por lo que finalizarán en abril de 2027

Ramón Castro

Santiago de Compostela |

El Ayuntamiento de Santiago aprueba la modificación del proyecto de urbanización integral de la rúa García Lorca. | Onda Cero Radio

La Xunta de Gobierno Local aprobó en su sesión ordinaria de este lunes, con carácter de urgencia, la modificación del proyecto de ejecución de las obras de rehabilitación de la calle García Lorca (Fase I) para retirar la tubería de fibrocemento con hormigón de la red de alumbrado público y así poder continuar con la ejecución de la obra.

La portavoz del gobierno local, Míriam Louzao, explicó que esta modificación del proyecto de remodelación integral de la calle García Lorca tiene un presupuesto de 117.993,75 € (IVA incluido) e implica una prórroga del plazo de ejecución de dos meses, por lo que la finalización de las obras está prevista para el 22 de abril de 2027. El Ayuntamiento también acordó levantar la suspensión de las obras para que puedan reanudarse.

Míriam Louzao consideró que "la preocupación de los vecinos es perfectamente comprensible y no hay nada más que añadir sobre las molestias que están sufriendo", y también destacó que "el Ayuntamiento, tanto técnica como políticamente, actuó con total diligencia y transparencia y, ahora que se reanudan las obras, seguirá supervisando de cerca el trabajo".

La solución del proyecto modificado implica modificar el tramo estándar proyectado, eliminar el carril bici y reorganizar el espacio para ampliar las aceras y mantener la funcionalidad de la carretera sin alterar la naturaleza general de la intervención.

Avance de las obras

Este proyecto fue adjudicado el 30 de junio de 2025 a la empresa MARCONSA por un importe de 1.082.727,54 € (IVA incluido). El 22 de agosto se autorizó el inicio de las obras, con fecha de finalización prevista para el 22 de febrero de 2027.

En enero de este año, la dirección técnica solicitó la elaboración de un proyecto modificado, tras detectarse en la obra una tubería de fibrocemento de unos 600 metros de longitud, recubierta íntegramente de hormigón, destinada al alumbrado público. «Esta circunstancia excepcional complicó considerablemente la gestión de los residuos de amianto, dado que, además de la propia tubería de fibrocemento, el hormigón en contacto directo con ella debe considerarse igualmente contaminado», recordó Louzao.

Tras analizar técnicamente las diferentes soluciones posibles, su presupuesto y su compatibilidad con el diseño de la calle, se concluyó que era necesario desarrollar un proyecto modificado para incluir la gestión de este desperdicio imprevisto, reduciendo al máximo los metros de tuberías de alumbrado afectados por la ejecución de las obras, que serían 230 de los 600 iniciales.

El Servicio de Proyectos y Obras emitió su informe en enero, en el que justifica la necesidad de paralizar las obras y coincide con la dirección alternativa respecto a la solución propuesta. Tras los informes favorables del Servicio de Contratación y la Asesoría Jurídica, la Junta de Gobierno Local acordó autorizar la redacción del acuerdo modificado el 23 de febrero de 2026.

El proyecto modificado se entregó el 17 de marzo y, una vez verificada su exactitud, se notificó a la empresa contratista, la cual presentó alegaciones afirmando que se habían registrado discrepancias en las mediciones realizadas en obra. Estas alegaciones no fueron aceptadas por los informes técnicos, ya que este tipo de variación no puede ser objeto de una modificación que, según la Ley de Contratos, debe limitarse estrictamente a resolver la causa objetiva que la motivó.

Tras recabar todos los informes obligatorios, el Consejo de Administración aprobó la enmienda en la sesión de hoy.

Contacto con el vecindario

La concejala de Obras, junto con el personal técnico, el personal administrativo y los responsables de la empresa constructora, explicaron la situación a los vecinos en una reunión a finales de enero, tan pronto como se tuvo conocimiento de ella y se pudieron analizar las consecuencias. Míriam Louzao también destacó que se le informó de las medidas que debían adoptarse a partir de ese momento y que se recogieron todas las solicitudes para minimizar los problemas. «Durante todo este tiempo se mantuvieron abiertos varios canales de comunicación para que los afectados pudieran contactar con el Ayuntamiento y hubo contacto constante con la presidencia de la asociación de vecinos», concluyó.

La portavoz del gobierno local consideró que las preocupaciones de los residentes eran «perfectamente comprensibles» y afirmó que «no hay nada más que añadir sobre las molestias que están sufriendo con un proyecto importante y algo complejo, agravado por una situación imprevisible». El Ayuntamiento comprende las molestias por el tiempo que ha tardado esta intervención, para la cual fue necesario destinar más recursos de los previstos, con el fin de adaptar la obra a las necesidades reales. «El Ayuntamiento, tanto técnica como políticamente, actuó con total diligencia y transparencia y, ahora que se reanudan las obras, seguirá supervisándolas de cerca», declaró Míriam Louzao.