Santiago de Compostela |
La alcaldesa de Santiago, Goretti Sanmartín, ha anunciado que la Xunta de Goberno Local aprobará el próximo lunes la recepción de las obras de rehabilitación del Pazo de Raxoi, un edificio que comenzará a abrir sus puertas al público con un programa de visitas guiadas a partir del otoño.
Durante la rueda de prensa semanal, la regidora recordó que la actuación contó con una subvención de tres millones de euros destinada a la conservación y rehabilitación del patrimonio histórico con uso turístico. El objetivo del proyecto era transformar el Pazo de Raxoi en un recurso patrimonial accesible tanto para la ciudadanía como para quienes visitan la ciudad.
Las obras incluyeron mejoras en la accesibilidad, como la instalación de una rampa de acceso y un ascensor para comunicar las plantas inferiores. También se renovaron los sistemas de ventilación y climatización del inmueble.
Sanmartín destacó que el Ayuntamiento apenas había estado abierto al público de forma puntual, por lo que muchas personas desconocen la historia del edificio. Como ejemplo, recordó que el Pazo albergó en su día la antigua cárcel de A Falcona.
El programa de visitas se dirigirá a tres tipos de público. En primer lugar, los centros educativos podrán realizar recorridos durante el curso escolar, acompañados de material didáctico adaptado al alumnado.
Además, las asociaciones culturales, vecinales y de otros ámbitos con sede en Santiago podrán reservar visitas gratuitas dentro de un calendario específico, previsto para las tardes y los fines de semana.
Por último, los turistas podrán reservar su visita a través de Turismo de Santiago, fuera del horario habitual de las dependencias municipales. En este caso, se establecerá un precio público que incluirá bonificaciones para estudiantes y otros colectivos.
La alcaldesa también quiso poner en valor el final de las obras de la rúa de Amor Ruibal, en Pontepedriña, reabierta al tráfico desde el pasado lunes. Según afirmó, se trata de "una actuación pionera de adaptación al cambio climático y de devolución del espacio a las personas".
En este sentido, explicó que la intervención ha permitido aumentar la presencia de arbolado y zonas verdes, reducir la superficie asfaltada e incorporar materiales drenantes, con el objetivo de convertir la calle en un espacio "más habitable y humano".