POLÍTICA

Irene de Miguel señala que si el gobierno estatal prorroga la vida de Almaraz estará cometiendo “un error garrafal”

“Si apostamos por prorrogar Almaraz queremos saber quién va a pagar la factura de tener que adecuar la central nuclear a prorrogar su vida útil porque eso no va a salir precisamente gratis”, ha señalado la portavoz de Unidas por Extremadura.

Redacción

Extremadura |

Irene de Miguel señala que si el gobierno estatal prorroga la vida de Almaraz estará cometiendo “un error garrafal” | UPE

La portavoz de Unidas por Extremadura, Irene de Miguel, ha señalado este lunes en rueda de prensa que si el gobierno estatal accede a prorrogar la vida de la Central Nuclear de Almaraz “estará cometiendo un error garrafal”, porque, como ha dicho, “se estará dejando llevar por ese fanatismo ideológico y negacionista de la extrema derecha y la derecha extrema”.

De Miguel ha recordado que el modelo energético nuclear es un “modelo caro” y que no está en la línea de la soberanía energética de nuestro país porque, como ha señalado, “no tenemos uranio, lo que tenemos es sol y energías renovables”.

“Si apostamos por prorrogar Almaraz queremos saber quién va a pagar la factura de tener que adecuar la central nuclear a prorrogar su vida útil porque eso no va a salir precisamente gratis”, ha criticado la portavoz de Unidas por Extremadura que ha denunciado que el funcionamiento de la central está costando al erario público extremeño 92 millones de euros al año, una central que como ha señalado De Miguel “está obsoleta, que está vieja y que ya ha cumplido su vida útil”.

La portavoz de Unidas por Extremadura ha recordado que quien consensuó el calendario de cierre de las nucleares fueron las empresas eléctricas con el gobierno y ha criticado que “el fanatismo ideológico va a hacer que Almaraz y todas las demás sigan funcionando cuando el uranio se lo estamos comprando a terceros países como Rusia, la Rusia, el señor Putin, el amigo de Trump, el jefe de Vox”.

Ante este panorama De Miguel ha reclamado un despliegue de las renovables que haga que la energía “esté en manos de la ciudadanía y no de estas grandes empresas que se llevan haciendo de oro con las nucleares, con las hidroeléctricas y que han hecho que ahora mismo tengamos alicatados nuestras dehesas y nuestros olivares”.