HUELGA

Creex ve "fuera de lugar" la huelga por la vivienda al no responder a un conflicto laboral

Peinado sostiene que las huelgas tienen cabida "en ciertos sectores o empresas donde haya un conflicto de negociación colectiva", y asimismo se ha mostrado sorprendido por el hecho de que los dos sindicatos mayoritarios hayan asumido la petición del Sindicato de Inquilinas, que a su juicio "es un pseudo sindicato, una asociación civil" sin capacidad legal para convocar un paro.

Redacción

Extremadura |

Creex ve "fuera de lugar" la huelga por la vivienda al no responder a un conflicto laboral | RTVE

El secretario general de la Confederación Regional Empresarial Extremeña (Creex), Javier Peinado, considera que la convocatoria de huelga general de CCOO y UGT por la situación de la vivienda está "fuera de todo sentido lógico" y que no hay motivos en este momento para tal movilización "porque no hay conflictos laborales de manera generalizada".

Peinado sostiene que las huelgas tienen cabida "en ciertos sectores o empresas donde haya un conflicto de negociación colectiva", y asimismo se ha mostrado sorprendido por el hecho de que los dos sindicatos mayoritarios hayan asumido la petición del Sindicato de Inquilinas, que a su juicio "es un pseudo sindicato, una asociación civil" sin capacidad legal para convocar un paro.

"La decisión me parece fuera de lugar y no la comparto, aunque la tengo que respetar, porque legítimamente están capacitados para ello", ha afirmado, al tiempo que ha expresado que espera que la convocatoria no tenga éxito.

Peinado ha cuestionado además el momento elegido, y se pregunta si se hace la huelga "al Gobierno en funciones o al que vaya a salir?", si bien confía en que detrás de la convocatoria no haya una motivación política de fondo. "Los sindicatos no son partidos políticos; su papel es el de agentes sociales", ha dicho.

En esa línea, ha defendido la "lealtad institucional" de la Creex con todos los gobiernos autonómicos, con independencia de su signo. La confederación ha criticado, señala, las políticas de ejecutivos de izquierda y de derecha cuando ha entendido que dañaban a las empresas, pero su función "no es jugar a la política ni intentar intervenir en unas elecciones democráticas".