VENEZUELA

Cáritas Mérida-Badajoz recauda 60.000 euros para víctimas de los terremotos de Venezuela

Unos fondos que se han enviado de manera íntegra a la entidad en el país caribeño para atender a las familias afectadas.

Redacción

Extremadura |

caritas | marbella

Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz ha recaudado más de 60.000 euros desde que se activase la emergencia tras el doble terremoto que sufrió el norte de Venezuela el pasado 24 de junio, fondos que se han enviado de manera íntegra a la entidad en el país caribeño para atender a las familias afectadas.

“Cuando una tragedia de esta magnitud sacude a un pueblo entero, lo que importa es que la ayuda llegue bien y a tiempo, -ha explicado en una nota el director de Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz, José Manuel Rodríguez Muñoz- socios, donantes, empresas e instituciones de la diócesis han respondido de inmediato”.

La sociedad “está respondiendo con una generosidad que emociona”, ha afirmado. Los fondos recaudados permiten a Cáritas Venezuela actuar sobre el terreno “con rapidez y precisión”.

Concluida la primera fase de actuación, Cáritas Venezuela benefició a 4.481 familias a través de la entrega de igual número de kits de seguridad alimentaria, lo que equivale a unas 72.000 personas atendidas.

La entidad ha distribuido también 1.000 kits para equipos de búsqueda y rescate, más de 120.000 litros de agua potable y 73.356 insumos médicos y medicamentos, alcanzando a 17.924 personas.

El 61,3 por ciento de los insumos médicos fue entregado directamente a hospitales y centros de salud.

“Cada día, un promedio de 280 voluntarios trabaja en la operación con una jornada media de 7,5 horas por persona, lo que representa 2.100 horas de servicio diarias en favor de las familias afectadas, -se ha afirmado- el voluntariado es, en palabras de la propia Cáritas Venezuela, el corazón de esta respuesta”.

Cáritas Venezuela solicita expresamente además que toda ayuda que llegue desde el exterior se realice en forma de donación económica, una decisión “no arbitraria” pues lo que se busca es “comprar exactamente lo que cada comunidad necesita en cada momento, adaptando la ayuda a la evolución de la emergencia, además de contribuir a la recuperación del tejido económico local”.