El 60% de los jóvenes extremeños de 14 a 18 años ha probado el vapeo, la tasa más alta del país
Una campaña en redes sociales incidirá en la percepción "engañosa" que tiene sobre la inocuidad de su consumo.
Los jóvenes extremeños de 14 a 18 años encabezan el ranking nacional en el consumo de vapers o cigarrillos electrónicos, con un 60% que lo ha probado alguna vez en su vida, y asimismo son, junto a los andaluces, los que más lo han consumido en el último año, con el 50%.
Una campaña, bajo el título 'Sin VapEx', impulsada por la Consejería de Salud y Atención a la Dependencia a través de la Secretaría Técnica de Adicciones del Servicio Extremeño de Salud, pretende revertir estas cifras a través de la prevención.
Para ello, se acercará al público joven a través de sus canales preferidos de información y adaptada a los contenidos que consumen. Tras el verano, creadores de contenido difundirán mensajes en TikTok, Instagram, y también en Facebook, en este caso dirigidos a los padres, para tratar de arrojar luz sobre algunas percepciones "engañosas" el consumo de este tipo de productos.
Será una campaña que "no se basa en el miedo, que no se basa en las prohibiciones", ha dicho la secretaria técnica de Adicciones del SES, Guadalupe Cintero, en la presentación de la campaña, con la que no quieren "dar lecciones a los jóvenes y adolescentes acerca de lo que tienen que hacer, ni le vamos a decir lo que no tienen que hacer".
Por el contrario, será una "campaña de revelación, de reflexión", para "mostrarles la forma en que la industria intenta vender estos productos". "Venimos a proporcionarles la información necesaria para que puedan tomar decisiones con libertad y criterio propio", con el objetivo de "desmontar los mensajes engañosos que se han normalizado y que han hecho que el vapeo se vea como una cosa normal, como algo inocuo".
La campaña pretende, por tanto, aumentar la percepción del riesgo asociada a estos dispositivos, así como desmontar los "mensajes engañosos que están favoreciendo su aceptación social y la normalización de este consumo en edades cada vez más tempranas", ha señalado.
DIRIGIDA A JÓVENES Y SUS PADRES
La campaña se dirige fundamentalmente a dos públicos, a los adolescentes y jóvenes menores de 25 años, así como a sus padres, madres y familiares.
Va a utilizar precisamente esos canales donde los jóvenes se mueven actualmente, con acciones específicas en redes sociales contenidos en TikTok, en Instagram, en Facebook para padres, con piezas audiovisuales pensadas precisamente para este público adolescente, con la participación de creadores de contenido digital "capaces de conectar con esta población porque hablan su lenguaje y se mueven en los mismos espacios de comunicación".
También habrá cuñas segmentadas en Spotify, tanto dirigidas a padres como a los adolescentes y jóvenes, además de una página web de campaña en la que se colgarán piezas audiovisuales, los recursos preventivos, adaptado a todo a cada público al que se dirige la propia campaña. Todo ello además acompañado de acciones de difusión en los medios de comunicación regionales.
En una campaña anterior realizada a finales del 2025 los contenidos de creadores digitales alcanzaron 3,3 millones de reproducciones, llegando "allí donde los canales institucionales no llegan".
DATOS "APABULLANTES"
Según la Encuesta sobre Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias en España (Estudes) 2025, elaborada por el Ministerio de Sanidad, el 59,8% de los jóvenes extremeños de 14 a 18 años han probado el vaper alguna vez en su vida; y el 49,9% de los jóvenes extremeños de entre 14 y 18 años han utilizado el vaper en los últimos 12 meses, de modo que Extremadura es la comunidad autónoma "con mayor experimentación de vapeadores entre adolescentes de toda España".
Es decir, 6 de cada 10 jóvenes extremeños ya han probado el vaper, una prevalencia que sitúa a la región a la cabeza del país y que "justifica reforzar de una forma prioritaria las actuaciones preventivas entre jóvenes y familias".
La responsable de adicciones del SES ha reconocido que les preocupa la "baja percepción del riesgo del uso del vapeo", que tiende a presentarlo socialmente como "algo inocuo, como algo que no hace daño", cuando en realidad "vapear sí que tiene riesgo".
Así, ha explicado que la exposición a la nicotina, si bien reconoce que no todos los vapeadores llevan está sustancia, ya genera una dependencia y existe "una alteración sobre el desarrollo del cerebro del adolescente".
Paro también expone a los adolescentes a otro tipo de sustancias como metales pesados, y otras que ya se relacionan con enfermedades específicas del vapeo, que también generan adicción en edades muy tempranas; asimismo, se ha referido al llamado "efecto puerta de entrada" al tabaquismo convencional.
La campaña también pretende contrarrestar el mensaje que traslada la industria, que "emplea unas estrategias muy estudiadas para que esos productos se perciban como lo perciben los jóvenes", es decir, como "algo moderno, algo inocuo, algo atractivo", y para ello "utiliza unos sabores dulces y afrutados que te incitan a probarlo", así como sustituyen la imagen tradicional del tabaco: "ya no tengo los dedos amarillos, no me huele el aliento, no me huele la ropa, el vapear es limpio, entonces ¿por qué no lo voy a utilizar?", ha expuesto Cintero.
La campaña cuenta con un presupuesto de 40.000 euros aportados por el Ministerio de Sanidad con cargo a los programas de prevención de las adicciones.