Alrededor del 35% de las viviendas en Extremadura no están aseguradas, lo que deja a estos inmuebles expuestos a grandes pérdidas ante acontecimientos climáticos o falta de mantenimiento.
En España, este porcentaje se sitúa cerca del 20%, una falta de cobertura que se concentra fundamentalmente en el entorno rural y en el mercado de segundas residencias, con provincias como que registran tasas de desprotección que rozan el 46 %.
El parque inmobiliario español afronta una dualidad en la que el 80,8 % de las viviendas, unos 21,9 millones de hogares, cuenta con un seguro de hogar y el 19,2 % restante, que en algunas regiones representa el 50 %, permanece completamente desprotegido.