El 81 por ciento de los conductores habituales en Extremadura toma medicación que puede afectar a la conducción y, concretamente, el 30 por ciento de ellos reconoce coger el coche bajo los efectos de estos fármacos.
Así, aunque el 70 por ciento considera que los medicamentos pueden representar un riesgo elevado al volante, solo el 19 por ciento de los conductores habituales extremeños afirma extremar la precaución cuando los toma, al preguntarles entre una serie de diferentes casuísticas como alcohol, drogas, climatología, sueño o medicamentos.
Estos son algunos de los principales datos a nivel autonómico del estudio 'Fármacos y Conducción', elaborado por Fundación Mapfre y Fundación Bidafarma, en colaboración con la Dirección General de Tráfico (DGT), el Consejo General de Colegios Farmacéuticos y a través de la consultora Salvetti Llombart.