Pato se despide del Orihuela CF con una emotiva carta cinco meses después de su salida del club
El extécnico amarillo publico un escrito de agradecimiento en la que repasa sus distintas etapas en el club y reivindica el valor humano por encima de los resultados
José Francisco Grao “Pato” dejó de ser entrenador del Orihuela CF el pasado 3 de diciembre de 2025 y desde entonces ha guardado silencio. Hoy, algo más de cinco meses después de su salida, ha dicho adiós públicamente al club con una extensa y emotiva carta en la que repasa su trayectoria en el conjunto escorpión y agradece el apoyo recibido durante todas las etapas en las que formó parte de la entidad.
Bajo el mensaje “Si este es el final del camino… guardo cada recuerdo como si fuera el último”, el técnico oriolano hace un recorrido sentimental desde sus inicios ligados al fútbol base de la ciudad hasta sus últimas temporadas al frente del primer equipo, dejando claro que su relación con el club va mucho más allá de lo deportivo.
Pato recuerda cómo comenzó su vínculo con el Orihuela CF siendo apenas un niño, cuando acudir a Los Arcos “se convertía en algo muy especial”. Más adelante, rememora su paso por el fútbol base y la confianza que depositaron en él personas como Joaquín Marza, Verza o Machuca antes de llegar al banquillo del primer equipo.
En su carta también tiene un espacio destacado para algunos de los momentos más delicados de la historia reciente del club, especialmente durante la grave crisis económica de finales de la década de los 2000. El entrenador destaca el esfuerzo de dirigentes, empresarios y trabajadores para evitar la desaparición de la entidad y recuerda las dificultades vividas durante aquella etapa, con meses de impagos y entrenamientos en condiciones precarias.
Pese a ello, Pato pone en valor varios hitos deportivos conseguidos durante sus distintas etapas como técnico amarillo: la clasificación para la Copa del Rey en Segunda B, la histórica promoción de ascenso a Segunda A, la eliminatoria copera frente al Villarreal o el reciente título de campeón de la Comunitat Valenciana que permitió al equipo enfrentarse en Copa del Rey a Levante de Primera División.
El técnico también dedica buena parte de su despedida a agradecer el trabajo y compromiso de jugadores, miembros de su cuerpo técnico, empleados del club, directivos, medios de comunicación y aficionados. “Lo que nos queda son las personas, los momentos y el amor por un escudo que llevamos en el corazón”, concluye en una de las frases más destacadas del comunicado.
Pato asegura sentirse “orgulloso” de haber formado parte de la historia reciente del Orihuela CF y afirma que ha sido “un auténtico privilegio” vivir todas esas experiencias defendiendo los colores del club de su ciudad.
REPRODUCCIÓN LITERAL DE LA CARTA DE PATO:
Si este es el final del camino… guardo cada recuerdo como si fuera el último.
En los años 80, 90 y 2000 todo era menos global y, para un niño, los clubes de su ciudad estaban muy presentes a diario en todos los medios de comunicación. Cuando juegas en todas las bases y entrenas en todas las categorías del fútbol base de Orihuela, asistir a Los Arcos se convierte en algo muy especial.
Tras dos años dirigiendo al juvenil Verza, que siempre fue una persona que confió mucho en mis posibilidades junto con Joaquín Marza en las Escuelas Municipales, pensó que podría ser un buen perfil para el Orihuela B, por aquel entonces Preferente. Ese año tuve la suerte de enfrentarme al gran Machuca, otro referente, con quien incluso pude coincidir en algún entrenamiento con el primer equipo bajo su mando.
Aún recuerdo cuando Paco Bermejo, padre de unos buenos amigos y gran aficionado al club, me preguntó un día si creía que algún día podría entrenar al primer equipo. Le respondí que lo veía muy difícil, pero que si algún día, después de muchos años entrenando por la zona, surgía esa oportunidad, sería algo increíble.
No quiero dejarme atrás a otra de las personas que más me ha marcado deportivamente: Don Luis del Cueto.
Los años de la crisis del ladrillo, alrededor de 2008, dejaron al Orihuela CF al borde de la desaparición. En el verano de 2009 tuvo que acudir de urgencia un grupo de empresarios el último día para poder pagar y lograr que el club siguiera vivo, entre ellos el empresario anónimo.
Se creó entonces una gestora con Tomás Rodríguez y Fran Rodríguez al frente, quienes depositaron en mí la confianza para empezar a entrenar al equipo un 20 de agosto, apenas diez días antes de comenzar la competición. Al principio dio vértigo por lo inesperado, pero no podíamos decir que no.
Fue un año increíble. Yo tenía 31 años, incluso menos que algún jugador. También fue una temporada muy convulsa: tuvimos que entrenar sin poder ducharnos, sin campo en alguna ocasión y terminamos la temporada con más de cinco meses de impagos. Aun así, los chavales no hicieron ni una pancarta ni sentada, respetando siempre las indicaciones del club para no generar más inestabilidad.
En lo deportivo conseguimos clasificar al equipo para la Copa del Rey en aquella Segunda B, que entonces era la tercera categoría del fútbol nacional.
Ahí llegó uno de los momentos más complicados para el club y apareció Luis Terrés, también conocido como el empresario anónimo, quien asumió todos los pagos pendientes para mantener al Orihuela en la categoría y comenzar una etapa muy exitosa junto a sus colaboradores, entre los que para mí destaca una figura clave: Antonio Felices.
Ese segundo año conseguimos ser campeones de invierno y disputar la promoción de ascenso a Segunda A. Hasta entonces solo se habían jugado dos promociones históricas y aquella fue la primera del Orihuela CF.
La segunda etapa fue breve, pero conseguimos clasificar al equipo para jugar contra el Villarreal en una noche mágica en Cornellà.
Esta última etapa también fue inesperada. Tras permanecer las últimas 3 temporadas en el Real Murcia C.F. Eloy se puso en contacto conmigo y los dirigentes del Real Murcia C.F. me dieron todas las facilidades poder volver a mi casa. Confié en mí para asumir el reto de consolidar la categoría en un momento en el que el equipo estaba cerca del descenso. En el fútbol cambiar las dinámicas es complicado, pero se pudo conseguir entre todos.
Agradecer a Eloy su confianza y decir que el club está en las mejores manos, alguien que quiere al club de su ciudad y que ha sido capaz de reactivar a la afición y generar un germen en los más pequeños como antaño, nunca se vieron tantos niños y aficionados en general portando la ropa de su club con orgullo.
Esta temporada logramos proclamarnos campeones de la Comunidad Valenciana, lo que nos permitió ir superando eliminatorias hasta poder recibir en nuestro campo al Levante, equipo de Primera División, y disputar la primera final nacional en la historia del fútbol oriolano.
Quiero agradecer a los verdaderos protagonistas y artífices de todo esto: los futbolistas. Sin ellos nada hubiera sido posible. He tenido la suerte de dirigir a jugadores de un gran nivel que han militado en categorías del fútbol profesional como Benja, Carmelo, JM Cases, Juanma, Francisco, Curro, Ripa, Karanka, Meca, Ricardo, Florian, Molina, Chuli y muchos más.
Gracias a todos los futbolistas que han defendido nuestro escudo con honestidad y que han creído en lo que se transmitía, siempre en favor del colectivo. Sin ellos no se hubiera podido conseguir que la realidad superara al sueño.
Un aspecto que también ayudó a generar ingresos para el club fueron los traspasos de Ripa, Manu Mico, Cases y Benasda. Es gratificante haber podido formar parte de decisiones que ayudaron al crecimiento y la estabilidad del club.
Me siento orgulloso de haber contado en las distintas etapas con jugadores de la cantera como Micro, Aleo, Saul, Rodri, Del Cueto, Aitor, Guille, Borja, Camilo y tantos otros chicos de la base que nos ayudaron en innumerables ocasiones.
Gracias también a todos los componentes de mi cuerpo técnico en las distintas etapas, especialmente a Portu y Blas, que incluso abandonó su trabajo en la búsqueda de un sueño y a mi amigo Enrique Ballester “Kike” que nos ha estado apoyando en las últimas años desde otro lugar y que estuvo colaborando y dando su tiempo de manera totalmente altruista por su querido Orihuela CF.
Del mismo modo, quiero agradecer el trato recibido por parte de la prensa y de todos los profesionales de los medios de comunicación que han seguido todas estas temporadas, cámaras, corresponsales, radio, televisión, periódicos y medios digitales.
Gracias a todos los empleados de las distintas áreas del club por hacerlo todo tan fácil.
Y gracias al verdadero motor del club: la afición, que siempre nos empujó y ayudó a sacar lo máximo que llevábamos dentro. En los momentos buenos estuvieron celebrando junto a nosotros y en los malos potenciaron nuestro lado más competitivo.
Muchísimas gracias a todos.
Ha sido un auténtico privilegio vivir todo esto.
“Porque más allá de los resultados, lo que nos queda son las personas, los momentos y el amor por un escudo que llevamos en el corazón.”
“Gracias, de corazón. ¡Aúpa Orihuela!”