El Ayuntamiento de Orihuela ha iniciado la primera fase del proyecto de mejora de la Glorieta Gabriel Miró, una actuación dotada con 140.000 euros que servirá para probar distintas soluciones destinadas a aumentar la seguridad del pavimento y recuperar las zonas verdes de este emblemático espacio del centro urbano.
Los trabajos se centrarán en aplicar un tratamiento antideslizante al suelo de mármol, regenerar los parterres y praderas e incorporar nueva vegetación en uno de los andenes. El objetivo es comprobar la eficacia de estas medidas antes de extenderlas al conjunto de la Glorieta y su entorno.
El concejal de Infraestructuras, Víctor Valverde, y el alcalde, Pepe Vegara, destacaban por su parte que esta actuación busca resolver de forma definitiva problemas históricos como el pavimento resbaladizo y el deterioro de las zonas ajardinadas, con la intención de devolver protagonismo a uno de los principales espacios verdes de Orihuela.