URBANISMO

València adapta su normativa a la legislación autonómica para flexibilizar los usos de los terrenos de huerta

La comisión municipal de Urbanismo acordará este miércoles sacar a información pública la memoria que justifica la adaptación del PGOU al nuevo Plan de Acción Territorial de la Huerta

Nacho Reig

València |

Terrenos de huerta de la periferia de València | Onda Cero/Nacho Reig

El Ayuntamiento de València va a poner en marcha el proceso para adaptar el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de la ciudad y toda su normativa urbanística al nuevo Plan de Acción Territorial de la Huerta (PATH). La comisión municipal de Urbanismo acordará este miércoles sacar a información pública durante 45 días la memoria que justifica esa adaptación.

Hace dos años la Generalitat modificó tanto el PATH como la Ley de Protección de la Huerta con el argumento de que ambas normativas habían dificultado la ejecución de algunas obras que hubieran reducido el impacto de las inundaciones de octubre de 2024. Ahora la legislación autonómica flexibiliza los usos que pueden darse a parcelas de huerta que antes estaban totalmente protegidas y eran “intocables”. En este sentido, será posible transformar alquerías en restaurantes o pequeños hoteles y alojamientos turísticos. Un aspecto que critica la portavoz municipal de Compromís, Papi Robles:

La nueva normativa autonómica que ahora va a adaptar el Ayuntamiento también permitirá que los agricultores de l’Horta puedan vender sus productos directamente en sus campos. Además, posibilita utilizar zonas de huerta degradadas para construir equipamientos públicos. No obstante, la alcaldesa, María José Catalá, dijo en 2024 que el Ayuntamiento solo recurrirá a esa solución en caso de que sea preciso ubicar dotaciones muy necesarias, como alguna de tipo social o un depósito de tormentas que evite inundaciones:

La Memoria Justificativa para la adaptación de las Normas Urbanísticas y los Planos del Plan General de València al PATH se publicará en el Diario Oficial de la Generalitat (DOGV) y en la web municipal, donde también podrá consultarse. Según el gobierno local, este paso forma también pretende solventar “la falta de concierto entre el planeamiento territorial y el municipal”. El resultado será “un solo instrumento de referencia claro” para cualquier actuación en terrenos de huerta.

Actualmente cualquier actuación en suelo de huerta exige contrastar dos normativas distintas —el PGOU y el PATH— y determinar en cada caso cuál es más restrictiva desde el punto de vista ambiental. Si el PGOU es menos restrictivo, prevalece el PATH de forma directa. Pero si es más restrictivo, hay que valorar además si lo es también ambientalmente. Una interpretación que con frecuencia, argumenta el ejecutivo municipal, resulta compleja y discutible, y obliga al Ayuntamiento y a la Generalitat a pronunciarse caso a caso.