AGRICULTURA

LA UNIÓ considera insuficientes las medidas anunciadas por Sánchez para la incorporación de agricultores jóvenes al no ahondar en los problemas estructurales que lastran la rentabilidad del campo

La falta de relevo generacional es una consecuencia directa de la falta de rentabilidad del sector, de unos mercados que no funcionan para los productores y de políticas que, lejos de proteger el modelo agrario europeo, lo debilitan

ondacero.es

Valencia |

El secretario general de la Unió Llauradora i Ramadera, Carles Peris | EFE/Andreu Esteban

La Unió Llauradora i Ramadera ha valorado las recientes declaraciones y medidas del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sobre el relevo generacional y ha advertido de que las medidas anunciadas resultan claramente insuficientes si no se afrontan las causas de fondo que están expulsando a los jóvenes del campo.

La organización subraya que la falta de relevo generacional es una consecuencia directa de la falta de rentabilidad del sector, de unos mercados que no funcionan para los productores y de políticas que, lejos de proteger el modelo agrario europeo, lo debilitan. En este sentido explica que, sin precios justos en origen, con acuerdos comerciales que permiten la entrada de productos de terceros países sin reciprocidad en normas sanitarias, ambientales y laborales, y con una Política Agraria Común amenazada por recortes presupuestarios, el campo deja de ser una opción de vida para las nuevas generaciones. “Se puede hablar mucho de jóvenes, de plataformas o de porcentajes, pero si producir alimentos sigue siendo ruinoso, ningún joven va a poder quedarse en el campo. El relevo generacional empieza por garantizar rentas dignas”, señalan desde LA UNIÓ.

En este contexto, LA UNIÓ insiste en que acuerdos como el UE-Mercosur, sin cláusulas espejo ni controles efectivos en frontera, van en la dirección contraria a cualquier plan serio de relevo generacional, al hundir los precios y generar una competencia desleal que expulsa a los productores europeos del mercado. En relación con la PAC, LA UNIÓ rechaza que el debate se limite a redistribuir porcentajes internos sin abordar el problema de fondo. El anuncio de elevar del 6 % al 10 % los fondos destinados a jóvenes en la futura PAC no significan que vaya a haber más dinero para el sector. Ese incremento se haría, en todo caso, a costa de recortar ayudas a otros agricultores y ganaderos, en un contexto de presupuestos estancados o a la baja. “Quitar recursos a unos agricultores para dárselos a otros no es reforzar el sector, es enfrentar generaciones y debilitar aún más la base productiva”, advierte la organización.

LA UNIÓ insiste en que el relevo generacional no puede construirse sobre una PAC debilitada, y sometida a recortes, ni sobre un reparto de ayudas que sigue sin priorizar adecuadamente a los agricultores y ganaderos profesionales. Sin estabilidad de los mercados, sin seguridad jurídica y sin una PAC fuerte, común, bien financiada y con instrumentos eficaces de respuesta a las crisis de mercado, cualquier política para jóvenes está condenada al fracaso.

Asimismo, la organización considera que mejorar la transparencia del mercado de tierras o movilizar suelo público puede ser positivo, pero resulta claramente insuficiente si no se acompaña de una intervención pública real que frene la especulación, limite la concentración, incentive la cesión intergeneracional de explotaciones y proteja el suelo agrario frente a usos no productivos. En este sentido, señala que el acceso a la tierra solo será una solución si va unido a una agricultura y ganadería rentables en un escenario de mercados y también normativo estable, sin una escalada constante de exigencias y burocracia, que permita proyectos viables a largo plazo.

Insiste también en que hablar de jóvenes en el campo exige hablar también de servicios públicos e infraestructuras en el medio rural y de reconocimiento social para el sector, porque cada joven que se va es una explotación que cierra y un pueblo que se vacía” apuntan. “El relevo generacional no se resuelve con anuncios, sino con decisiones valientes. Precios justos, protección en las fronteras, una PAC sin recortes y un modelo agrario que permita vivir dignamente del trabajo en el campo. Todo lo demás son parches”, concluyen desde la organización.

LA UNIÓ reitera que estas reivindicaciones forman parte del motivo central de las movilizaciones ya realizadas como la del pasado 18 de diciembre en València o de la tractorada en Madrid el próximo día 11 de febrero, y reclama a las autoridades europeas, españolas y valencianas que pasen de las estrategias y los anuncios a las decisiones estructurales que garanticen precios dignos, políticas coherentes y un futuro real para las nuevas generaciones en el sector agrario.