Diez trasplantes renales de donantes vivos registrados en La Fe el primer semestre de 2026
El hospital ya ha rebasado las siete intervenciones totales realizadas en 2024 y apunta a superar las 15 alcanzadas en todo el año 2025
El Hospital Universitari i Politècnic La Fe ha experimentado una tendencia al alza en la actividad de trasplante renal de donante vivo durante los primeros seis meses de este año 2026, con un total de 10 donaciones renales en vida.
Con este registro, el centro supera en solo seis meses toda la actividad del año 2024, que registró siete donaciones de este tipo, y podría rebasar el récord de 2025, con 15 donaciones de riñón de donante vivo adulto, y una en menor. Pablo Molina es el Jefe del Servicio de Nefrología.
En cuanto a las técnicas empleadas para este procedimiento se encuentran tanto la laparoscopia tradicional como el robot Da Vinci, recientemente implementado. En cualquier caso, se trata de cirugía mínimamente invasiva que ha sustituido a la herida lumbar tradicional, lo que permite reducir el tiempo de hospitalización y favorece una recuperación mucho más rápida para el donante.
Tras la intervención, la persona donante puede llevar una vida normal, con el único requisito de realizarse controles médicos periódicos para monitorizar su función renal de por vida. Además, desde marzo de 2025, se acogen a un régimen especial de incapacidad temporal que protege su situación laboral durante el proceso de donación y recuperación.
Tal y como ha indicado la coordinadora de trasplantes de La Fe, Ana Tur, “detrás de este incremento de las donaciones renales en vida está la optimización de todo el proceso: el trasplante de donante vivo permite programar la cirugía en el momento en que tanto donante como receptor se encuentran en mejor estado de salud, lo que permite incluso evitar la entrada en diálisis”.
Además, al realizarse la extracción y el implante de forma casi simultánea, el órgano sufre un menor daño isquémico, y aumentan las probabilidades de una función renal inmediata. “Junto a este menor riesgo de isquemia, cuando además existe relación genética entre donante y receptor, la mayor similitud inmunológica minimiza el riesgo de rechazo”, ha añadido el jefe del Servicio de Nefrología del Hospital La Fe, Pablo Molina.
De esta manera, “el trasplante renal de donante vivo constituye la opción terapéutica que proporciona los mejores resultados en supervivencia del injerto, supervivencia del paciente y calidad de vida”, ha destacado el doctor Molina.
Los datos históricos del sistema español, reflejados en los registros de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), dibujan un perfil de donante muy definido que también se observa en el Hospital La Fe: alrededor del 64% son mujeres y la edad media se sitúa en torno a los 52 años.
En cuanto al vínculo con el receptor, predominan las parejas sentimentales y familiares de primer grado, incluyendo hermanos o progenitores. En el caso de donantes sin vínculo familiar, figura que se conoce como ‘el buen samaritano’, la ley exige acreditar ante un juez que la decisión es puramente altruista.