El museo del Tribunal de las Aguas cumple cinco años cerrado por un desacuerdo entre el Ayuntamiento y los responsables de la institución
El gobierno local sigue sin formalizar la cesión del edificio municipal que alberga el centro de interpretación
València |
La falta de acuerdo entre el Ayuntamiento de València y el Tribunal de las Aguas mantiene bloqueada desde hace ya más de cinco años la apertura del museo y centro de interpretación sobre esta milenaria institución que media en los conflictos entre los regantes de la huerta. A mediados de 2021 el museo quedó montado y listo para abrir en el edificio municipal de la Casa Vestuario de la plaza de la Virgen. Pero las discrepancias entre los responsables del Tribunal y el gobierno local impiden que pueda inagurarse. El problema está en la pretensión de los responsables del Tribunal de que sea el Ayuntamiento el que asuma los costes de mantenimiento del museo, algo a lo que se niega el ejecutivo municipal.
El consistorio tuvo que trasladar hace varios años a otro edificio la biblioteca municipal que ocupaba la primera planta de la Casa Vestuario con el fin de dejar el espacio libre pare el museo, y tanto el consistorio como la Generalitat concedieron sendas subvenciones para el montaje de la instalación. El recinto cuenta con una exposición permanente de fotografías sobre la historia y funcionamiento del Tribunal de las Aguas, así como de mobiliario, vestuario y otros utensilios que usan sus miembros. También hay un área de archivo e investigación y otra con proyecciones audiovisuales de las sesiones del Tribunal.
En 2018 el Ayuntamiento, la Generalitat y el Tribunal de las Aguas firmaron un protocolo de intenciones para crear este centro de interpretación destinado a dar a conocer una institución que, a pesar de que en 20029 fue declarada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad, todavía no contaba con un lugar adecuado para su difusión. Un objetivo que sigue sin poder cumplirse a la espera de que los responsables del Ayuntamiento y del Tribunal se pongan de acuerdo.