Hoy venía pensando en... la normalidad
Editorial en Onda Deportiva Valencia 25/09/2026
Hoy venía pensando en… la normalidad.
La de Braulio digo. Ayer tuvimos la oportunidad de compartir una larga charla con él en Radioestadio Noche para hablar de su nuevo proyecto y me encantó. Me encantó su naturalidad, sencilles y espontaneidad. No es que me sorprenda ya que a Braulio le conozco ya de hace muchos años, de su primera etapa en el Valencia y hemos mantenido el contacto aún estando él en Osasuna. Tampoco voy a negar que es lo que le hacía falta a este Valencia inmerso en la locura de los últimos años provocada por su propietario Peter Lim.
Le hacía falta un hombre de fútbol como Braulio que nos reconcilie a los valencianistas con nuestro equipo. Hacía falta alguien que con su mensaje llegue a los aficionados. Hacía falta alguien que no venda humo y que hable desde la sinceridad. Hacía falta alguien conocido en el mundo del fútbol y con los contactos suficientes como para ir al mercado a buscar esos futbolistas que sin gastar grandes cantidades de dinero le pueden hacer crecer al equipo. Hacía falta una persona cercana como Braulio que conozca la casa a la perfección. Y sí, hacía falta un director deportivo de los de verdad.
Mi pregunta como valencianista fue clara. Después de tantas mentiras y promesas incumplidas por parte de Lim cómo nos puede convencer que con su llegada la cosa va a ser distinta. Su respuesta me pareció de lo más lógica. Nos dijo que podría ser el mejor monologuista del mundo, es decir, un vende motos y no serviría para nada. Que lo que la gente está esperando es que llegue el mercado de invierno y se hagan cosas para mejorar y que el tiempo juzgue, que lo que la gente quiere son “fets” y no palabras. Una muestra más de que Braulio ha entendido perfectamente que a esta afición ya solo se la convence con hechos.
Su llegada y también la de Javier Aguirre han devuelto la esperanza al valencianismo. Solo falta que desde Singapur les dejen trabajar. Esa es la verdadera clave. Y Braulio, a quien le brillan los ojos cuando habla del Valencia, está convencido de que le dejarán. Ojalá el tiempo y los hechos, como él dice, lo demuestre.