Hoy venía pensando en... el efecto Luís Castro
Editorial en Onda Deportiva Valencia 22/10/2026
Hoy venía pensando en… el efecto Luís Castro.
Ayer el Levante se volvió a mostrar como un equipo más que competitivo en su casa. Lo que no pudo hacer el Valencia el pasado sábado lo hicieron los levantinistas: doblegar al Athletic Club y llevarse una valiosa victoria. Una vez más la garra, el sacrificio y el buenhacer de su técnico salieron a relucir para llevarse tres puntos merecidísimos.
Y sí, Luís Castro tiene la culpa. El portugués obró un verdadero milagro la pasada temporada resucitando un muerto al estilo Jesucristo con Lázaro. Cuando nadie daba un duro por el Levante llegó un desconocido en el fútbol español para asombrar a todos aquellos, yo incluido, que dudamos de él a su llegada. Lo fácil sería decir lo contrario. Pasar de hablar de un entrenador reconocido y con experiencia como Luís García Plaza a un desconocido como Castro tenía sus riesgos. Esos mismos que él se encargó de evaporar al poco de su llegada. Consiguió, y esa fue la clave de su éxito, hacer del Ciutat un lugar inexpugnable para muchos de sus rivales.
Me gustó mucho conocerle la pasada temporada en una entrevista personal y a fondo con él. Fue una delicia hablar con él de fútbol y de lo que no es fútbol. Encontré un técnico muy seguro de si mismo a la vez de con la suficiente humildad como para encajar en un club como el Levante. Sin conocer ni tener ningún vinculo con el club granota ha sabido identificarse con su filosofía y con su afición. Los tiene a todos ganados.
Si lo del año pasado fue difícil, lo de esta temporada no iba a ser mucho más fácil. Con la marcha de los goles Espi y la magia de Carlos Álvarez había que reconstruir demasiadas cosas. Y lo está haciendo. Sin levantar la voz y entendiendo las estrecheces económicas del club al que entrena. No sé que pasará al final de temporada. Queda mucho. Pero no me cabe que los levantinistas van por el camino correcto… de la mano de Luís Castro…