Hoy venía pensando en... el "caos" Sadiq
Editorial en Onda Deportiva Valencia 04/11/2026
Hoy venía pensando en… el caos de Sadiq.
No hay mejor definición sobre el delantero valencianista que la que pronunció Pepelu al acabar el partido en Elche: “Sadiq es el caos en persona”. Y ese caos juega en favor de él. Dice la RAE que caos es “estado de confusión, desorden extremo o falta de organización”. Y ese desorden convierte a Sadiq en imprevisible y lleva al defensor a ese estado de confusión. El gol en el Martínez Valero es una buena prueba de ello.
Porque hay que reconocer que Sadiq no es nada estético. El larguirucho delantero es capaz de lo mejor y de lo peor. Tan pronto te marca un golazo de espuela que firmaría el mejor delantero del mundo como tan pronto se tropieza y falla a puerta vacía un gol cantado. Ese es Sadiq. Entiendo que en algunos momentos nos pueda llevar a la desesperación. A mi me ha pasado. En Mestalla tan pronto le he aplaudido a rabiar como tan pronto le he gritado por fallar una ocasión clamorosa. Pero pese a todo eso a Mestalla, y a mi, nos cae simpático. Es de esos futbolistas que solo con verle te inspira buen rollo y me cuentan que en el vestuario es de los más queridos. Solo él podría atreverse a ir ayer con ese vestido de florecitas y en chanclas a una comida del equipo. Sadiq en estado puro.
Pero más allá de todo esto hay que reconocer que el nigeriano ha sido providencial en los últimos tiempos para el Valencia. Su llegada en el mercado de enero de 2025 y sus cinco goles salvaron al Valencia de Corberán. Y su gol del sábado ante el Elche acallaron las críticas que ya comenzaban a surgir en torno a la figura de Javier Aguirre. El delantero estuvo dispuesto a forzar pese a no estar del todo recuperado de su lesión. Ese compromiso con el Valencia y sus compañeros le llevó a ser el héroe en su reaparición. Su recorte a Gonzalo Villar y a Dituro después de un mal control llevo el éxtasis a la grada visitante del Martínez Valero. Sadiq una vez más se valió de su propio caos para sacar al Valencia del suyo. Porque sin ese gol y lo que hubiera supuesto cuatro partidos sin ganar del Valencia de Aguirre… nos hubiera sumido a todos en el caos.