Revisar la ubicación de instalaciones esenciales, como cuadros eléctricos o bombas de agua, coordinar los planes de emergencia de las empresas y crear censos de personas vulnerables son algunas medidas propuestas por industrias e ingenieros para hacer frente a catástrofes como la DANA del 29 de octubre.
Las han agrupado en el documento "DANA: Lecciones Aprendidas", elaborado por la Federación Empresarial Metalúrgica Valenciana (Femeval) y el Colegio de Ingenieros Técnicos Industriales de Valencia, fruto de las jornadas de trabajo que reunieron a 40 entidades públicas y privadas que intervinieron en las fases de emergencia y recuperación.
En la presentación de este documento este jueves, con la presencia de la consellera de Industria, Marián Cano, y la presidenta de CEV Valencia, Eva Blasco, Femeval y el Colegio de Ingenieros Técnicos Industriales han defendido que las medidas recogidas son "realistas, ambiciosas y factibles" y las trasladarán, además de la Generalitat, a la patronal CEV, la Diputación de Valencia y la Confederación Hidrográfica del Júcar.
"Si algo hemos aprendido es que no podemos quedarnos esperando que alguien venga a resolver los problemas. Es vital ir un paso por delante y formar parte de la solución siempre desde la unidad", con un papel activo y comprometido, ha afirmado el presidente de Femeval, Vicente Lafuente.
La consellera ha manifestado que gran parte de las lecciones aprendidas "deben ir a la inversión en infraestructuras que puedan prevenir las gotas frías o danas como la del 29 de octubre", unas infraestructuras hídricas que hubieran ayudado "a gestionar mejor".
Una de las propuestas es acelerar la contratación para la ejecución de las obras de encauzamiento proyectadas y la concesión de ayudas para evitar o minorar las consecuencias ante inundaciones o condiciones climatológicas adversas, así como agilizar los pagos de las indemnizaciones del Consorcio de Seguros.
También abogan por la corresponsabilidad social en la toma de decisiones a nivel individual y colectivo; evitar el intrusismo profesional; fortalecer los protocolos de emergencia con un interlocutor claro que preste atención a los parques industriales, actualizar los planes de autoprotección y coordinarlos con todos los agentes (el polígono, el municipio y la administración).