València |
El informe analiza, consultando con los dietistas-nutricionistas colegiados en la entidad, los hábitos de alimentación de la población, sus elecciones alimentarias y sus carencias, con el objetivo de mejorar su salud. Detrás de las dietas plant bassed, una elección alimentaria que ha crecido en el último año, en ocasiones hay cuestiones éticas e ideológicas, aunque también una apuesta por la salud y el bienestar, según los colegiados consultados.
Concluye que la mejoría observada hace unos años se mantiene lo que refleja que el interés por comer saludablemente no ha sido pasajero y que la población ha visto que esto tiene resultados en su estado físico y en su calidad de vida. Sin embargo según María Alonso, responsable de Proyectos del Codinucova, preocupa que el interés por aprender a comer en muchas ocasiones se base en tendencias.
Desde el Colegio han alertado, además, de una tendencia que, aunque no es nueva, sí preocupa como es el aumento del consumo de bebidas energéticas entre la población adolescente que se une, además, a la introducción del alcohol. A esto sumar el acceso a la suplementación alimentaria sin prescripción.
Este informe también revela un suspenso en el consumo de legumbres puesto que ningún grupo de edad las consume de manera habitual mientras que los jóvenes entre 18 a 30 años consumen pasta, arroz y carne. A partir de los 45 años se detecta que desaparece el consumo de verduras.