El Ayuntamiento repara la escultura de Ripollés a la que el viento arrancó un brazo
El gran sol que preside el conjunto recuperará sus cinco extremidades tras una inversión de casi diez mil euros
València |
El Ayuntamiento de València ha adjudicado los trabajos de reparación de la escultura del artista castellonense Juan García Ripollés que desde 2006 preside la rotonda de la confluencia entre la avenida Baleares y la calle Eduardo Boscá. La escultura, titulada “Homenaje al Libro” sufrió el desprendimiento de uno de sus brazos como consecuencia de un episodio de fuertes vientos registrado el pasado mes de febrero.
Los trabajos costarán cerca de diez mil euros y durarán un mes y medio. El Servicio de Patrimonio Histórico y Artístico ha adjudicado ha adjudicado los trabajos de reparación a la empresa Cerrajería Calvo. “Con esta intervención, el Ayuntamiento de València acelera en la subsanación de los desperfectos ocasionados y recupera la integridad de una de las piezas escultóricas más singulares de la ciudad”, ha defendido el concejal de Acción Cultural, Patrimonio y Recursos Culturales, José Luis Moreno:
La actuación prevista incluye la reposición del brazo en su posición original, mediante los medios de elevación necesarios, así como la colocación de una abrazadera o alma metálica interior de refuerzo entre la escultura y la extremidad desprendida. Posteriormente, se realizará una soldadura de cosido en todo el perímetro del antebrazo y del dedo dañado, seguida del correspondiente tratamiento de patinado de la soldadura.
La reparación permitirá recuperar la configuración original de la escultura y devolver a este emblemático elemento del paisaje urbano de València su aspecto habitual.
15 metros y 14 toneladas
La obra “Homenaje al Libro” es una escultura de bronce de aproximadamente 15 metros de altura y 14 toneladas de peso. Representa a un personaje que sostiene y parece leer un libro, coronado por un sol de cinco brazos. La pieza se instaló en su actual ubicación en 2006, después de haber estado situada anteriormente en la explanada del Monasterio de San Miguel de los Reyes, sede de la Biblioteca Valenciana.