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El Ayuntamiento licita la redacción del proyecto para mejorar la seguridad en la principal zona de ocio de la Marina

La actuación pretende evitar que se repitan incidentes como el accidente mortal sufrido hace doce meses por un chico de 16 años

Nacho Reig

València |

Vista de la zona donde se actuará | Onda Cero/Nacho Reig

Este mes de junio se cumple un año de la muerte de un adolescente de 16 años al caerse accidentalmente desde uno de los muros de la zona de ocio situada sobre el aparcamiento anexo al edificio ‘Veles e Vents’. El chico cayó de espaldas desde una altura de unos cuatro metros.

El incidente no fue el primero, pero sí el más grave, que se ha registrado en esta zona tan concurrida de la Marina, sobre todo las noches de los fines de semana. El Ayuntamiento de València tomó nota de lo sucesdido y encargó un informe de evaluación de riesgos y de propuesta de medidas de mejora de la seguridad.

Ahora, según ha sabido Onda Cero, el consistorio ha licitado por importe de 60.000 euros la redacción del proyecto para implantar las medidas incluidas en ese estudio. La empresa adjudicataria tendrá un plazo de seis meses para entregar el documento, que servirá de base para licitar después la ejecución de las obras.

La cubierta del aparcamiento anexo al ‘Veles e Vents’ se encuentra actualmente delimitada por muros con elementos prefabricados de hormigón y, pese a que existe señalización advirtiendo del peligro y la prohibición de subirse a ellos, persiste un elevado riesgo de accidentes como el de hace un año. La actuación que plantea el Ayuntamiento persigue “corregir los riesgos detectados y dar cumplimiento a la normativa vigente en materia de seguridad de utilización y accesibilidad”.

Entre las medidas contempladas figura la colocación de nuevas barandillas más seguras tanto en la grada lateral este, como en las escaleras longitudinales de la zona sur. También se prevé la sustitución de los antepechos o pretiles situados en las zonas superiores a las entradas al aparcamiento por otros con una altura mínima de 1,10 metros. Todos estos elementos deberán tener un diseño que garantice su no escalabilidad.

Además, el informe de riesgos plantea la colocación de pasamanos en todas las escaleras y de pavimento podotáctil de advertencia en las zonas inmediatamente anteriores a cada tramo de escalera o rampa, junto a la instalación de bandas visuales antideslizantes en los peldaños. Finalmente se contempla sustituir el pavimento de madera por un nuevo material más resistente a la intemperie y menos propenso a causar resbalones.