Voyager 1, a un día luz de nosotros
Casi medio siglo después de abandonar la Tierra, la sonda de la NASA se acerca a una distancia que ningún objeto creado por el ser humano ha alcanzado jamás: un día luz
Este lunes en Más de Uno Valencia, Pasaporte al Universo pone la mirada "muy, muy lejos". La Voyager 1, la nave que la NASA lanzó en 1977 y que, casi 50 años después, continúa viajando por el espacio interestelar: el próximo 18 de noviembre de 2026 alcanzará una distancia de un día luz de la Tierra: casi 26.000 millones de kilómetros.
Tal y como explica Paco Catalá, miembro de AVA, una señal enviada desde nuestro planeta necesitará entonces 24 horas para llegar hasta ella y otras 24 para recibir su respuesta. Una cifra que nos permite poner en perspectiva la inmensidad del espacio y lo diminutos que somos frente a él, según cuenta el experto.
¿Qué ha permitido la Voyager 1?
Pero la Voyager 1 es mucho más que un récord de distancia. Visitó Júpiter y Saturno, descubrió volcanes activos en la luna Ío y nos regaló imágenes extraordinarias de los gigantes gaseosos. En 1990, antes de apagar sus cámaras definitivamente, giró para mirar hacia atrás y fotografió la Tierra desde unos 6.000 millones de kilómetros: aquel diminuto “punto azul pálido” que Carl Sagan convirtió en una de las imágenes más poderosas de nuestra relación con el universo.
Hoy la Voyager sigue enviando información científica, aunque cada vez con menos instrumentos activos, y lleva consigo un mensaje especialmente humano: el Disco de Oro, un pequeño retrato de nuestra civilización destinado, quizá, a alguien que algún día encuentre esta botella lanzada al océano cósmico.